Y Errejón descubrió la pólvora

El número dos de Podemos aprovecha su paso por Alicante para darse un baño de masas en la mascletà

23.06.2016 | 03:04
Y Errejón descubrió la pólvora

Afirma que un gobierno del cambio puede solucionar la infrafinanciación de la Comunidad Valenciana «en cinco días».

Las Hogueras sirvieron ayer al número dos de Podemos, Íñigo Errejón, para hacer un paralelismo con lo que espera que ocurra el domingo en España: «Se quema lo viejo y lo que no nos sirve o lo que queremos tirar atrás, y se le abre la puerta a lo nuevo. Así en cuatro días abriremos la puerta al cambio político», un ejemplo que repitió de un medio de comunicación a otro para aprovechar al máximo su paso por Alicante. Apena estuvo en la ciudad dos horas entre Murcia y Barcelona donde por la tarde participaba en un mitin, pero fue suficiente para pedir el voto para Unidos Podemos y exigir la dimisión del ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, si se confirma que presionó a Antifraude en Cataluña para que encontrara algo contra los independentistas catalanes «porque es indigno que conspire contra otros partidos». Errejón, quien pidió a Rajoy responsabilidades porque «o no lo sabía, y entonces no ha estado gobernando, o lo sabía y ha vuelto a mentir al conjunto de los españoles», aprovechó la presencia de los medios de comunicación en la mascletà para recordar a las víctimas de violencia de género, afirmar que un gobierno del cambio solucionaría en cinco días la infrafinanciación que sufre la Comunidad Valenciana y, ante la citación de la Asamblea venezolana para declarar en julio sobre la financiación de su formación, indicar que su grupo responde ante las instituciones españolas que han dicho «en cinco ocasiones que esas denuncias eran falsas y que no había nada que investigar».

Más allá de sus declaraciones sobre la importancia de votar por el cambio el domingo, Errejón aprovechó su presencia ayer en la ciudad para dejarse ver, saludar y arropar a la candidatura de «A la Valenciana» de Alicante cuyos integrantes le acompañaron durante su estancia, así como los concejales de IU, Podemos y Compromís, con el vicealcalde, Miguel Ángel Pavón; el portavoz municipal, Natxo Bellido; y la candidata al Congreso Risa Bosaho a la cabeza, y sin despegarse ni un momento de su lado. Y no era fácil, ya que, una vez en Luceros, apenas podía dar un paso sin tener que saludar a los simpatizantes de su partido o hacerse fotos con quien se lo pedía.

«Me gusta más que Pablo Iglesias», señalaba una joven a otra cuando Errejón pasó a su lado, «parece más sencillo», mientras alguien comentaba que «es más alto de lo que creía e igual de joven que en la tele». Entre saludo y saludo, tras las vallas del perímetro de autoridades de la mascletá, un grupo de simpatizantes con las camisetas moradas de Podemos le llamaban a gritos y le invitaban a un vaso de gazpacho cuando Errejón ser acercó a saludarlos.

No todo fueron abrazos. Y es que, cuando rodeado de periodistas y simpatizante de su formación accedió al perímetro vallado de la mascletá, fue recibido con aplausos y gritos de apoyo pero también con abucheos de un sector del público contrario a su partido. Normal en estas fechas.

Sin tapones
Con todo, los besos, abrazos y peticiones de fotos fueron la tónica general mientras el candidato estuvo en la mascletá, la primera que veía, por cierto. «Vengo con muchas ganas pero me están diciendo tanto que me prepare que ya me está dando miedo», señalaba riendo poco antes del inicio. En su primera vez recibió consejos inesperados, concretamente del ministro de Asuntos Exteriores y candidato por el PP por Alicante, José Manuel García-Margallo con el que Íñigo Errejón coincidió en la caseta que la cadena Ser instala estos días junto a Luceros y que congregó durante unos minutos a Errejón, a Margallo y al alcalde de Valencia, Joan Ribó, protagonizando una de las imágenes más curiosas del día y algún momento jocoso como cuando, al explicarle cómo transcurre una mascletá, Errejón señaló que «como todo lo bueno, va de abajo a arriba».

Al final, él mismo comprobó que su miedo al ruido era infundado y aseguró haber quedado encantado con la mascletà de la empresa Gironina. Y eso sin usar los tapones para los oídos que le dio uno de sus colaboradores. «Tú abre la boca cuando suene muy fuerte y no te tapes los oídos», le recomendaron poco antes del inicio, consejo que el candidato por Madrid siguió al pie de la letra.

Tras una comida rápida, el número dos de Podemos se marchó hacia Barcelona para participar en otro acto electoral. Tal como él mismo señaló «yo en estos días soy como un paquete al que llevan de un lado a otro».

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