PÉREZ GIL
Los desahucios por impago ya parecen afectar por igual a lo mundanal y a lo celestial. Eso es al menos lo que está pasando en Novelda, donde la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades de la Semana Santa va a tener que desalojar, por la fuerza, todos los tronos procesionales con las imágenes de sus santos, vírgenes y apóstoles del almacén donde los viene guardando desde 2009.
La vieja y amplia nave es privada, se encuentra ubicada en la calle Mosén Esteban y la inmobiliaria que gestiona el alquiler ha decidido rescindir el contrato con el Ayuntamiento porque no le paga los recibos desde hace más de dos años. Así que la deuda supera ya los 20.000 euros a razón de 812 euros mensuales con el IVA.
El nivel de morosidad municipal ha llegado a tal extremo que al inmueble ya le cortaron a mediados del año pasado el suministro de agua y electricidad. Además, la falta de mantenimiento de toda la nave, y especialmente de la techumbre, hace que aparezcan, cada vez que llueve, unas generosas goteras que cada año, al finalizar el periodo de procesiones, obliga a las cofradías a embalar sus venerados pasos entre plásticos y mantas para evitar que la humedad dañe la madera.
Advertidos por la inmobiliaria del desalojo forzoso que se debería hacer efectivo justo en el día hoy, los responsables de la Junta Mayor de la Semana Santa de Novelda se reunieron hace unos días con la alcaldesa popular, y, según ha podido saber este diario por fuentes municipales, el encuentro acabó como el vía crucis porque Milagrosa Martínez se lavó las manos como Poncio Pilatos al explicarle a los hermanos cofrades que las arcas municipales están en números mucho más que rojos. En el Consistorio no hay, por tanto, ni un solo euro para poder pagar ni ese alquiler ni ningún otro en toda la ciudad. Así las cosas los responsables de las quince cofradías afectadas, de las que forman parte unas 2.000 personas, mantuvieron anoche una reunión de urgencia para buscar una solución a un problema que es más complejo de lo que cabría pensar. En este caso al aspecto económico hay que añadir el volumétrico. Y es que, en estos momentos, hay muy pocos lugares disponibles en Novelda con las condiciones de espacio que requieren unos tronos que, en algunos casos, superan los cuatro metros de altura. De momento lo que ha conseguido la Junta Mayor es que la inmobiliaria les conceda un aplazamiento de dos semanas mientras buscan un nuevo inmueble donde trasladar su rico patrimonio religioso, cultural y artístico. Un conjunto formado por ocho tronos sin imagen, los cuatro tronos completos del Encuentro, Descendimiento, Jesús Triunfante y Oración en el Huerto, los estandartes, las velas eléctricas y las dos andas de la patrona de Novelda una de las cuales es, curiosamente, propiedad del Ayuntamiento. El resto de tronos con imágenes se guardan en casas privadas o en las diferentes parroquias de la localidad.
Pero en la búsqueda de soluciones queda descartada la posibilidad de que las cofradías decidan desviar la subvención municipal en favor del pago del alquiler de un nuevo almacén porque, sencillamente, el equipo de gobierno popular les suprimió hace dos años la ayuda que venían recibiendo. Así que, ni los santos se libran ya de los desahucios.