La presidenta de la Diputación, Luisa Pastor, reclamó ayer al director general del Agua del Ministerio de Agricultura, Juan Urbano, que sea receptivo con las demandas de agua, en calidad y cantidad, de los agricultores alicantinos y, en concreto, de los regantes que deben recibir caudales del Júcar-Vinalopó y de Tajo. Pastor viajó a Madrid con Francisco Santiago, vicepresidente de la Junta Central de Usuarios del Júcar-Vinalopó, quien aprovechó el encuentro para recordar la delicada situación en la que se encuentran los acuíferos de la cuenca del Júcar por la presencia de sustancias tóxicas.

En cuanto a la próxima reunión de la Comisión Central de Explotación del Tajo-Segura, la presidenta trasladó la inquietud existente entre los usuarios y regantes del Vinalopó, la Vega Baja y L'Alacantí. En este caso, Pastor pidió que, junto a la solidaridad que debe existir entre cuencas, se ha vuelto a poner de manifiesto que la información debe fluir en las dos direcciones para poder cerrar heridas pasadas y, sobre todo, sentar las bases de una política hídrica consensuada.