PÉREZ GIL
Todo apunta a que una represalia o una venganza vecinal está detrás del incendio del ascensor de un bloque de pisos de Elda. Un suceso que ya ha sido denunciado en la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Elda-Petrer y que se produjo en la madrugada del miércoles, en el número 2 de la calle Juan Ponce de León, despertando con sobresalto y temor a los propietarios de los doce pisos de los que consta el edificio.
Fue una joven estudiante de una de las viviendas de la tercera y última planta la que avisó a sus padres de que algo extraño estaba ocurriendo en la escalera. Eran alrededor de las 2.30 horas cuando escuchó el sonido de lo que parecía ser una explosión. Posteriormente se supo que el fuerte estruendo que la puso en alerta se produjo al romperse el espejo interior del ascensor tras caer al suelo de la cabina por las altas temperaturas generadas por la propia combustión. Fue entonces cuando sus padres salieron al rellano de la escalera y se percataron de la intensa humareda, que procedía del hueco del ascensor y producía el denominado "efecto chimenea".
Todos los vecinos fueron rápidamente avisados y los bomberos de Elda, cuyo parque comarcal se halla a escasos metros del edificio siniestrado, acudieron enseguida y sofocaron las llamas sin ser necesario desalojar a los residentes.
Todo apunta a que un desconocido depositó una bolsa de basura llena de papeles y cartones en una esquina del ascensor cuando se encontraba en la planta baja. A continuación le prendió fuego y cerró la puerta antes de huir.
Los vecinos con los que este diario contactó ayer estaban visiblemente indignados porque el incendio pudo haber tenido trágicas consecuencias. Afortunadamente no fue así pero los daños materiales son cuantiosos. Toda la cabina del ascensor ha quedado tan dañada que será necesario cambiarla por una nueva aunque la maquinaria no se ha visto afectada ni tampoco la escalera ni los pisos.
Hace un año pintaron la escalera con spray
No es la primera vez que este bloque de pisos sufre destrozos intencionados. Hace aproximadamente un año alguien se dedicó, también de madrugada, a pintar toda la escalera con spray de color negro. Comenzó en la tercera planta y acabó en el rellano sin olvidarse del ascensor, que también fue grafiteado por fuera y por dentro. En esa ocasión los vecinos, que tienen sus sospechas sobre la autoría de estos hechos, se encargaron de limpiar todas las paredes de la sufrida escalera.