P. GUZMÁN
Más de un centenar de empleados públicos del Ayuntamiento de Elda secundaron ayer la primera acción de protesta convocada por los sindicatos municipales contra los recortes previstos en el capítulo de Personal, y que implican eliminación de 17 plazas de interinos y la supresión de complementos de productividad.
Fue la primera protesta pero muy probablemente no será la última, ya que todo apunta a que el desencuentro entre sindicatos y equipo de gobierno irá a más, teniendo en cuenta que el concejal de Personal, Jesús Sarabia, ya dejó claro ayer, antes de la movilización, que los recortes planteados seguirán adelante y acusó a los sindicatos de "no hablar, sin embargo, de los privilegios de los que vienen disfrutando durante años y que son los que se van a eliminar, porque aquí no se está planteando bajarles el sueldo". En resumidas cuentas, y frente a las revindicaciones de los sindicatos de negociar y consensuar medidas para adelgazar el gasto, primando el mantenimiento de los puestos de trabajo, el concejal vino a decir que las medidas seguirán su curso y defendió que "sí ha habido negociación" en cuanto a que el primer planteamiento preveía la supresión de 30 plazas interinas frente a las 17 decididas finalmente, acusando a los sindicatos en este sentido de no velar realmente por el empleo "sino por mantener sus privilegios, porque parece que realmente quieran que se despida a 30 personas para así que no se les toque la productividad". El concejal de Personal aludió también a estos "privilegios", al afirmar que los funcionarios del Ayuntamiento trabajan 35 horas a la semana cuando por convenio deben hacer 37,5 horas, que además durante cuatro meses -de junio a septiembre- quedan rebajadas a 25 horas y que el gasto en horas extraordinarias supera los 420.000 euros al año "cuando la mayoría no cumple el convenio".
Unas declaraciones que acrecentaron la indignación de los sindicatos municipales, que condenaron la "desvergüenza" y el talante "antidemocratico" del PP, "que en elecciones se vendió como el partido del empleo para luego hacer todo lo contrario". Haciendo gala de su unidad, los representantes de los trabajadores municipales volvieron a dejar patente su predisposición a negociar acuerdos y a apretarse el cinturón "pero no a costa de la pérdida de puestos de trabajo" y recordaron al PP que quien establece el cobro de productividades es la propia alcaldesa, no los trabajadores. "Estamos dispuestos a hablar lo que haga falta y a hacer sacrificios, pero lo que no estamos es por la labor de que se nos impongan unas medidas que son a todas luces una injusticia", manifestó ayer el portavoz de los sindicatos, José Antonio Marco, de CC OO, que volvió a recriminar al equipo de gobierno popular su falta de austeridad "con los suyos", al no recortar ni cargos de confianza ni sueldos de concejales, "cuando el Ayuntamiento funciona gracias a los empleados municipales, no al personal de confianza".
Durante media hora los sindicatos, secundados por un centenar de trabajadores municipales y por concejales del PSOE e IU, protestaron ante el Ayuntamento con el mensaje principal de "no a los despidos". Hubo pitadas. Pero llamó la atención que la primera planta, donde se ubica la Alcaldía, permaneció con todas las persianas cerradas a cal y canto.