PÉREZ GIL
Vallas tiradas por el suelo, pantallas protectoras arrancadas, cables eléctricos robados, charcos inmesos, yerbas, surcos de barro y maderas enmedio de una pista descuidada es la desoladora imagen que ofrece el circuito de motocross de Elda a los ocho meses de su inauguración. En la construcción del trazado situado en el polígono industrial Finca Lacy, en una parcela municipal de 18.000 metros cuadrados que cuenta incluso con un edificio de dos plantas destinado a oficinas y servicios, el Ayuntamiento invirtió 150.000 euros que extrajo de sus empobrecidas arcas municipales.
La alcaldesa Adela Pedrosa inauguró la pista el 18 de marzo de 2011 y dos días después el nuevo circuito de motocross de Elda albergaba su primera prueba oficial con la disputa de la tercera carrera puntuable para el Campeonato Territorial en las categorías de MX1 Open, MX2 sub 25, MX 85 y MX Clásicas. Fue su primera carrera y también la última. Al menos hasta el momento.
La Ciudad del Motor
En el año 2008 el equipo de gobierno popular de Elda quería hacer la Ciudad del Motor, un ambicioso proyecto que estaba negociando con una compañía privada y que incluía un circuito de motocross apto para albergar pruebas puntuables del Campeonato del Mundo, otra pista de velocidad para disputar competiciones oficiales de motos de hasta 125 centímetros cúbicos y un circuito de karting para iniciarse en el automovilismo. Se llegó a señalar que con este complejo, que también incluía instalaciones comerciales y un pequeño hotel, se iban a crear 100 puestos de trabajo directos y 300 indirectos. Sin embargo la Ciudad del Motor de Elda se quedó finalmente en uncircuito de motocross que, ocho meses después de su apertura, se encuentra sumido en el abandono por los actos vandálicos y la falta de vigilancia y mantenimiento.
Hace tan sólo dos semanas el concejal de Deportes, Alberto García, llegó a ofrecer el uso del trazado a cualquier club o empresa interesada en organizar una prueba haciéndose cargo el Ayuntamiento de los gastos de la luz y el agua. También aseguró que la pista abre todos los sábados para acoger entrenamientos. Por eso resulta mucho más llamativa y mucho menos comprensible la negligente estampa que ofrece el circuito de motocross de Elda.