Otra fuga de aguas fecales, la enésima, procedente de la urbanización Loma Badá de Petrer ha vuelto a inundar la rambla de El Rebentó provocando olores fétidos e insalubridad.

Fue en 2007 cuando surgieron las primeras quejas vecinales aunque los problemas no eran nuevos. Se remontaban a 2001. Así lo aseguran los afectados, que acusaban al Ayuntamiento de Petrer de mostrar un "absoluto desinterés" por solucionar un problema que se repite de forma intermitente.

El origen está en la estación de bombeo que impulsa las aguas sucias del complejo residencial Loma Badá hasta la red general de saneamiento. Si el caudal que recibe es el adecuado todo funciona correctamente. Pero cuando se producen fuertes lluvias, o débiles pero persistentes, las aguas pluviales se suman a las fecales que se canalizan a través de una pequeña tubería subterránea de tal modo que la estación de bombeo se colapsa. Es en ese momento cuando se producen los "tradicionales" vertidos. El último comenzó el pasado lunes y al mediodía de ayer seguía activo arrojando aguas negras barranco abajo en busca del Vinalopó.

La penúltima rotura se produjo en febrero, en la parte alta del mismo paraje rural, y los vertidos no cesaron en una semana. En esta ocasión los afectados esperan que "la cosa no se alargue tanto". Así lo dicen indignados y resignados.