PAULA P. GÚZMAN
Las reacciones a la dimisión de Ricardo Monzó no se hicieron esperar ayer. El grupo municipal socialista de Elda, que había solicitado en reiteradas ocasiones la renuncia de Monzó o su destitución por parte de la alcaldesa, destacó ayer que «quizá la alcaldesa debería haber tomado medidas antes». Así lo manifestó la portavoz socialista, Mari Carmen Orgilés, que hizo hincapié en que la salida de Monzó deja al equipo de gobierno «sin su peso más pesado». A este respecto, apuntó que «no se va cualquier concejal, sino el hombre con más poder del equipo de gobierno y quizá de toda la historia del Ayuntamiento de Elda, por el peso político y económico que concentraba con las áreas a su cargo». «La Justicia tendrá que determinar ahora su inocencia o culpabilidad, pero ciertamente había tres instancias que determinaron indicios de delito en su actuación, y el Ayuntamiento se enfrentaba a ver procesado a uno de sus concejales», añadió Orgilés.
Por su parte, el equipo de gobierno socialista de Novelda consideró que la dimisión de Monzó «llega tarde». Aseguró que continuará trabajando para «esclarecer los hechos» y exigió, «ahora más que nunca», que se den explicaciones a la opinión pública.