REPORTAJE. FIESTAS DE MOROS Y CRISTIANOS
JOSÉ AGUADO
El ritual de la música es algo que no puede faltar en unas fiestas de Moros y Cristianos. La comunión de todos los festeros entonando un himno en la jornada inaugural es uno de los momentos que siempre se recuerdan con más cariño, máxime si como ayer en Aspe se estrena un himno que perdurará durante generaciones como símbolo de las fiestas.
Con la Entrada Oficial de Bandas de Música ayer por la tarde, el municipio aspense daba por comenzados sus Moros y Cristianos, una fiestas que pasan su trigésimo aniversario consolidándose como unas celebraciones cada vez más populares. Con unas calles atestadas ya de llamativos trajes, las bandas de música comenzaron a aparecer a en la calle Doctor Marañón acompañando a los festeros de las siete comparsas. Abriendo la marcha, la alcaldesa Nieves Martínez, acompañaba al director de la Entrada, Daniel Abad, junto al presidente de la Unión de los Moros y Cristianos, Francisco Vives. Seguidos de ellos, los reyes y sultanes cristianos y moros, de las comparsas Lanceros de Uchel y Fauquíes respectivamente.
Con las bandas de músicas colocadas frente al Castillo de Embajadas y escoltadas por cientos de festeros impacientes, tras unas palabras de bienvenida de la alcaldesa, Daniel Abad comenzó a dirigir la interpretación del Himno Oficial de la Unión de los Moros y Cristianos, pieza para la que él mismo ha compuesto la música sobre la letra de Juan Suárez López. En ese momento, las voces de los festeros se fundieron en una sola, como también se fundieron ellos en un abrazo de alegría ante el comienzo de las esperadas fiestas. El programa de los Moros y Cristianos continúa hoy con la Gran Entrada Mora a las nueve de la noche.