B. R.
El belén que el pasado año por estas fechas fue encontrado en los calabozos del Ayuntamiento de Elda en pésimas condiciones ha sido restaurado. La Virgen María y el Niño Jesús vuelven a tener manos y brazos, San José luce nuevas vestimentas y el pastor tiene por fin cabeza.
El concejal de Cultura José Mateos afirmó ayer que "ante la sorpresa del descubrimiento tomamos el reto de restaurar el belén. Nos pusimos en contacto con una empresa eldense especializada en estos temas y a la vista está que ha vuelto a recuperar su color". Las piezas adornarán este año la entrada del edificio consistorial durante la Navidad, para todos aquellos ciudadanos que deseen visitarlo. Los restauradores han estado alrededor de 90 horas acondicionando y dando color a cada una de las piezas. Uno de ellos aseguró ayer que tuvieron que añadir "cabezas, rostros, brazos, manos o dedos" en un proceso lento para devolver el estado "original" que tenían los personajes.
Al acto de presentación asistió el belenista local Gabriel González, encargado de escenificar el montaje del nacimiento, así como de la labor de trabajar para intentar recuperar en Elda esta tradición. Con este serán ya tres los belenes abiertos al público que puedan ser visitados ya que hasta ahora sólo se encuentra el de la Junta Mayor de Cofradías y el de la iglesia de La Inmaculada.