M. ALARCÓN
L
a sala de gobierno del Tribunal Superior de Justicia (TSJ); ha dado luz verde a un plan para liquidar en pocos meses los asuntos civiles pendientes de resolver que tiene la sección VII de la Audiencia, con sede en Elche. La decisión se ha adoptado porque un año después de que perdiera competencias sobre esta materia, a raíz de la creación de la sección IX, ubicada también en la ciudad, la sala que preside José de Madaria aún tenía señalados recursos civiles para votación y fallo a celebrar en el primer trimestre de 2009.
Esta situación de dos secciones con un tiempo de resolución tan distinto estaba provocando un importante agravio comparativo que ya habían denunciado abogados y procuradores. Así, muchos recursos presentados en enero de 2007 en la nueva sección IX se resolvieron en cuestión de dos meses, mientras que los admitidos a trámite un mes antes, en diciembre de 2006 en la sección VII (que era aún la única que existía); tenían fijada su fecha de resolución para 2009; es decir, dos años más tarde.
Adelanto
Para resolver de una vez por todas esta situación el TSJ ha autorizado que 150 asuntos civiles pendientes de la sección VII, que tenían nombrado ya un magistrado ponente, puedan volver a ser repartidos, ahora por la sección IX, lo que se considera un hecho excepcional.
Con ello se van a conseguir dos objetivos importantes. Por un lado, los ciudadanos y profesionales van a obtener una sentencia de estos recursos antes de lo que esperaban y, por el otro, la sección VII va a poder centrarse en los asuntos penales, algo que no ha podido hacer del todo desde que abriera sus puertas hace algo más de siete años por la existencia de cientos de recursos civiles.
A priori, según explicó al diario José de Madaria, la sección que preside resolverá los últimos recursos civiles que le quedan durante la próxima primavera y, a partir de entonces, sólo le quedará una competencia residual pero importante en esta materia como es la de ejecución de las sentencias.
El presidente de la sección VII considera que el contar con cuatro magistrados y quedarse sin recursos civiles va a permitirle sacar muchos más asuntos penales pendientes de resolver y de enjuiciar, principalmente aquellos que se habían quedado a cola porque no había presos pendientes de la fecha de juicio. Estos asuntos se metían hasta ahora en los huecos que quedaban libres lo que ha provocado el que haya muchos registrados hace tres años que aún no se han enjuiciado.