M. ALARCÓN
L
a sección VII de la Audiencia absolvió ayer a Hilario S. H. y Asensio R.M. de los crímenes de Juan López y Amparo Nicolás, de 92 y 85 años, ocurridos el 13 de noviembre de 2000 en la vivienda de los ancianos en la Vereda de Salazar, en Orihuela. La Fiscalía y la acusación particular pedían 15 años de cárcel por cada homicidio para cada procesado, además de 5 años de prisión por el robo cometido en la casa y que supuestamente fue el desencadenante de los hechos.
Los magistrados entienden en la sentencia hecha pública que "no existe prueba suficiente que vincule a los procesados con los hechos enjuiciados" porque no existe "testigos, ni directos ni de referencia, que pudieran relatar lo sucedido en la vivienda" por lo que la prueba que sostiene toda la prueba contra los dos acusados se limitaba a "una cazadora encontrada en la vivienda (...); que se presume podría pertenecer a los agresores y un televisor de pequeñas dimensiones sustraído".
Sobre la cazadora encontrada por la hija de los fallecidos en la casa días después de los hechos, la sentencia dice que los testigos que la relacionan con uno de los procesados cambiaron sus declaraciones en la vista y "en el supuesto de que hubieren sido corroboradoras de las (ya); prestadas" tendrían una "trascendencia bastante limitada" ya que "dicha cazadora corresponde a una partida fabricada por una empresa murciana y vendida en su totalidad en la provincia". Sobre el televisor añade el fallo que nadie identificó claramente a los procesados como las personas que intentaron vender uno similar en días posteriores.
El juicio se celebró después de varias suspensiones por la incomparecencia de testigos, algunos de los cuales cambiaron en la vista el testimonio que habían prestado a los investigadores. A pesar de ello, en el juicio negaron haber sido amenazados por contar lo que sabían.