A. F.
La Universidad Miguel Hernández (UMH) participa en un estudio europeo "Rootopower" que tiene como objetivo mejorar la productivdad agrícola en condiciones adversas.
El investigador del Instituto de Bioingeniería, José Manuel Pérez es el encargado de liderar el proyecto en la UMH. Concretamente, las raíces de plantas de tomate y su interacción con microorganismos del suelo son los métodos con los que se pretende aumentar la producción de los cultivos hortícolaszonas con problemas como la falta de agua o de nutrientes, la salinidad del agua, la dureza del suelo y las temperaturas extremas.
La novedad es que, a través de la aplicación de los resultados obtenidos, se podrán generar variedades de portainjertos (raíces) que mejoren el comportamiento de los cultivos hortícolas como tomate, melón, pimiento y berenjena frente a las condiciones medioambientales adversas.
José Manuel Pérez señala la importancia que tendrán estas investigaciones para la mejora de la agricultura del sureste español.
Además, el investigador añade que "desde hace milenios, los agricultores han mejorado sus variedades, de manera intuitiva, mediante cruzamientos realizados con sus mejores plantas".
Los investigadores estiman que el proceso de mejora de las variedades mediante cruzamientos, que tarda unos 10 años en tomate, podría acortarse a entre 5 y 7 años.
En la investigación participan, además de la UMH, el CSIC, el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias y otras universidades y empresas de España, Holanda, Bélgica, Turquía etc.