M. J. MORA
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El hospital de Elche mantiene a "medio gas" la puesta en marcha del plan para fijar el orden de atención de los pacientes, el denominado triaje, implantado hace más de tres años. La catalogación de los enfermos se puso en marcha a finales de 2006 con el fin de dar prioridad a las enfermedades más graves y ralentizar la atención a aquellos usuarios que no presentaban patologías urgentes.
Este sistema todavía no se aplica a todas las especialidades que se atienden en el área de Urgencias y además sólo se desarrolla de lunes a viernes y en horario de mañana y de tarde, a pesar de que desde la dirección del centro ilicitano se habían comprometido a generalizar este plan a todos los turnos y a todos los días de la semana para dar respuesta a la masificación que habitualmente afecta a este servicio hospitalario. Sin embargo, el equipo directivo del actual hospital parece no tener proyecto alguno al respecto a pesar de la inminente apertura del nuevo centro del Vinalopó.
Este sistema permite la selección de los enfermos que reclaman atención urgente y para ello su situación se divide en cinco niveles sanitarios en función de la gravedad de la patología que presenten, un plan que ha sido posible gracias a la informatización de las consultas existentes en el servicio y a las obras de remodelación que se efectuaron hace un par de años.
En teoría, los usuarios que acuden al servicio de Urgencias son atendidos en la consulta de triaje por un profesional de enfermería que evalúa la gravedad del paciente y le asigna un nivel entre el uno y el cinco. Concretamente, el nivel uno es el de atención inmediata que no admite demora (paradas cardiacas, hemorragias, traumatismos craneales graves), los niveles dos y tres son considerados de demora mínima imprescindible, mientras que el cuatro s catalogado como leve. En el caso del último estadío, las patologías son consideradas banales y sin necesidad inicial de ser atendidas en un centro hospitalario.
El citado departamento hospitalario atiende anualmente a más de 130.000 usuarios, una cifra que provoca que en determinados momentos del año el servicio esté sobresaturado -sobre todo en invierno- y que sean frecuentes las camas en los pasillos y el traslado de enfermos a otros hospitales. No obstante, la dirección del actual hospital parece que mantiene las "espadas en alto" y que cualquier reordenación, mejora o cambio se va a aplazar hasta que empiece a funcionar el nuevo hospital del Vinalopó.
Más de diez mil usuarios al mes
Uno de los principales problemas del servicio de Urgencias del hospital de Elche es, y ha sido siempre, la saturación que sufre un área por la que el pasado año pasaron más de 135.000 usuarios, lo que representa una media de diez mil usuarios al mes y más de trescientos usuarios al año. Por ello, las distintas direcciones del centro sanitario han intentado, cada una a su modo, paliar la situación "parcheando" y tomando medidas provisionales, aunque ninguna de las planteadas inicialmente -como el triaje- han podido desarrollarse al ciento por ciento a causa de la falta de personal. En estos momentos, la dirección espera que la puesta en marcha del segundo hospital permita aliviar la presión de Urgencias y solvente casi por inercia la situación de un servicio en el que desde hace muchos años es una constante la presencia de las camas en los pasillos, las salas de espera a rebosar y las demoras de horas y horas para recibir atención médica. Los responsables del centro ilicitano aseguran que la reducción de la población adscrita al actual hospital redundará notablemente en la reducción del colapso y, consiguientemente, en la mejora de la asistencia sanitaria que se presta al paciente. M. J. MORA