J. M. GRAU
Con un sabor agridulce salieron ayer los representantes de los regantes de Alicante, Murcia y Almería, del Congreso de los Diputados en Madrid, a donde habían acudido para cumplir con sus correspondientes citas tanto con el portavoz del Grupo Socialista, José Antonio Alonso, como con su homóloga en el Grupo Popular, Soraya Sáenz de Santamaría.
El objetivo era entrevistarse, por separado, con los portavoces de ambos grupos parlamentarios mayoritarios para reiterarles el mensaje de que en el futuro Estatuto de Castilla-La Mancha no puede aparecer por ningún lado ningún punto que ponga en peligro alguno el trasvase Tajo-Segura, una idea que se espera llegue de forma diáfana a sus respectivos diputados castellano-manchegos a la hora de redactar el texto final.
La expedición, conformada por representantes del Sindicato de Regantes del Tajo-Segura y de Riegos de Levante, retornó con ese sabor agridulce porque a pesar de que la entrevista con el representante socialista fue todo un "éxito", la entrevista con Saénz de Santamaría no pudo producirse porque ésta remitió a la delegación a reunirse con otros compañeros de su partido. Ante esta situación, los portavoces de los regantes se negaron, ya que expresamente habían solicitado una reunión con la portavoz en el Congreso del PP con la que habían concertado una cita.
"El presidente murciano ha dicho que el agua es un partido que se juega en Madrid, con lo cual hemos venido a ver a Ronaldo y a Messi, no a los suplentes", sentenció ayer José Manuel Claver, del Sindicato de Regantes del Tajo-Segura, quien estuvo acompañado en Madrid de su vicepresidente, así como de Manuel Serrano, de Riegos de Levante, entre otros.
En cualquier caso, los delegados, que se mostraron "enfadados y contrariados" por no ser correspondidos por parte del PP pese a tener cita previa, fueron atendidos por Alonso durante más de una hora en un encuentro que se saldó de forma muy satisfactoria para los desplazados a Madrid.
"Le han explicado con argumentos por qué no se puede poner la palabra reserva ni la frase fecha de caducidad ni en el prólogo ni en el articulado" del futuro Estatuto de Castilla La Mancha, de nuevo paralizado desde el pasado mes de diciembre, según reseñó ayer el portavoz de Riegos de Levante, Ángel Urbina.
Los regantes insisten en que de ser así, se incurriría en una flagrante inconstitucionalidad puesto que en temas de agua que atraviesen dos o más comunidades son cuestiones de competencia del Estado.
Tras reunirse los regantes estos últimos meses con distintos diputados de ambos partidos, ayer quisieron poner el colofón con encuentros con los dos "jefes de filas", a fin de explicarles de primera mano su punto de vista de lo que pasará si se ponen cortapisas al trasvase Tajo-Segura.
"Los que votamos somos los que elegimos gobiernos y presidentes de gobiernos, central y autonómicos, y por tanto los ciudadanos somos los que votamos, no los territorios", indicó ayer Urbina, quien agregó que el sector agroalimentario de Almería, Murcia y Alicante es una industria estratégica para la riqueza y el empleo, y que, por tanto, cerrar el Tajo-Segura o poner límites con reservas de 6.000 hectómetros cúbicos -Castilla La Mancha aboga por reservarse esta cantidad para su uso exclusivo- "viene a ser lo mismo".