J. M. GRAU
Son sus primeros años de vida, pero ya se les está inculcando el gusto por las tradiciones ilicitanas. Así ocurre al menos en la escuela infantil Don Julio de Elche, donde un año más, y ante la proximidad de la Semana Santa, a los alumnos de este centro municipal se les introduce en el mundo de la palma blanca, y con ello, la palmera, el dátil y el amor a las plantas y la agricultura.
Desde principios de esta semana y hasta el 20 de abril participarán en distintas acciones relacionadas con la tradición de la palma. Así por ejemplo, estos días un grupo de alumnas de un taller de empleo están acudiendo a la escuela infantil para elaborar trenzado de palma.
"Se trata de trabajar la palma y trabajar los sentidos", explica la directora. María Ángeles Román, quien detalla que "los niños pueden olerla, verla, oír como se mueve en el aire...".
En suma se trata de 114 de pequeños de entre 9 y 24 meses que están jugando con este elemento, todo un símbolo de Elche y que seguramente les va a acompañar a lo largo de toda su vida.
La próxima semana, la abuela de un niño, como viene siendo habitual estos últimos años, tomará el relevo a las integrantes del taller de empleo. También les enseñará el trenzado así como a jugar con estos elementos.
Para que no falte de nada, el próximo 20 de abril cerca de 70 pequeños de dos años visitarán el Museo de la Palma, en el huerto San Plácido. "Allí descubriremos cómo era un huerto tradicional, sus palmeras, y degustaremos los dátiles que más tarde, sus huesos, los plantaremos en el semillero que hemos preparado en el centro", según indicó la directora.