El fervor popular que despierta la Virgen se volvió a notar ayer en la ofrenda floral que, como cada año que no hay romería en la playa del Tamarit, se celebra en el tradicional Hort de les Portes Encarnades.

Además, este año cobró un significado especial, ya que se prevé que no se vuelva a repetir hasta el 2013. De hecho la Sociedad Venida de la Virgen propondrá en su próxima asamblea del mes de marzo, que en 2011 se celebre una romería extraordinaria al coincidir con el décimo aniversario de la declaración del Misteri d'Elx como Patrimonio de la Humanidad. Con ello, se encadenaría tres sucesivas ya que tanto el próximo año, como en 2012 se celebran las romerías ordinarias, según explicó el presidente de la Sociedad Venida de la Virgen, José Antonio Román Parres.

Por el momento, en el acto de ayer, la imagen recibió el cariño de todos los ilicitanos y, muy especialmente, el de los vecinos del barrio que vivieron con emoción la proximidad de la Virgen, que pasó la noche en el Hort de les Portes Encarnades.

Los participantes en la ofrenda floral, durante la que se pudo contar con una buena meteorología, salieron sobre las 18.30 horas del Centro de Congresos en dirección al huerto de la Maredéu. Entre ellos, se encontraban representantes de la Gestora de Festejos Populares, la Unió de Festers del Camp d'Elx, el Centro Aragonés y la Casa de Andalucía. A la llegada de la comitiva a su destino, sobre las 19 horas, las flores se colocaron en el entramado metálico dispuesto para ello formando un colorido mosaico, tras lo cual se celebró una misa. Tras ésta, los devotos pudieron ver a la Virgen, que había quedado expuesta tras una ventana.

Los actos en honor a la Patrona continuaron en el huerto con una serenata a la Virgen que se prolongó durante cerca de una hora. En ella participaron el Grup Habaneras San Agatángelo, el coro Gramaseca de la Casa de Andalucía, así como el Centro Aragonés.

Al término de las actuaciones la multitud de ilicitanos celebró un "sopar del cabasset", que se prolongó hasta bien entrada la noche, así con esta cena se celebró en hermandad también el Día de la Familia, según recordó José Antonio Román Parres.