La salida del puente de Canalejas en dirección a la Plaça de Baix ha experimentado un cambio notable de imagen, debido al efecto que ha causado la poda radical que se ha efectuado de los árboles que allí hay. La poda, según han indicado trabajadores del Ayuntamiento, se realiza por motivos de seguridad, ya que una rama se desprendió con el último temporal de viento. Los árboles no podrán sustentar este año el tradicional alumbrado navideño que les era característico, pero reverdecerán, según aseguran los expertos jardineros municipales, en unos cuatro meses, recobrando la imagen singular que aportan al paisaje en ese punto de la ciudad.