J. M. GRAU
El Instituto de Neurociencias de Alicante (INA) va a contar a principios de 2010 con un equipamiento único en España tras encargar dos aparatos cuyo coste global es de 2,2 millones de euros. La infraestructura técnica de la que se va a dotar el INA estará integrada, por un lado, por un equipo de imagen por resonancia magnética nuclear funcional, que estará complementado con un equipo de electrofisiología. Por otro, el instituto también va a disponer de un clasificador de células por fluorescencia, lo que sumado al primero representa un equipamiento que sólo se podrá encontrar en la sede de este centro investigador, ubicado en el campus de Sant Joan, y perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Miguel Hernández.
El aparato de resonancia magnética funcional, con un coste de 1,8 millones de euros, se ha encargado a Alemania y en su fabricación se emplean 6 meses. El INA será el segundo centro en el mundo que combine técnicas electrofisiológicas y de resonancia para estudiar las bases biológicas de las señales funcionales. Este equipo, que tomará muestras del cerebro con una resolución submilimétrica, cuenta con un campo magnético de siete Teslas, unas 140.000 veces el campo magnético de la Tierra.
El sistema permitirá conocer con mayor precisión los procesos naturales y patológicos que ocurren en el cerebro, como la memoria y el aprendizaje.
Por su parte, el clasificador de células, que supondrá un desembolso de 400.000 euros, también se obtiene por encargo a una compañía alemana.
Sólo el aparato de resonancia magnética acapara el 60% de todos los fondos estructurales correspondientes que el CSIC destina a sus centros en la Comunidad Valenciana, lo que da una idea de la importancia que tiene esta inversión y de los permisos que han sido necesarios tanto en Valencia como en Madrid.
Con este instrumento, un gran número de proyectos de investigación que tiene en marcha el INA podrán dar un salto cualitativo. En muchos casos se acelerarán plazos e incluso se podrán abarcar nuevos estudios hasta ahora no asumibles con la infraestructura disponible.
De igual modo, este equipamiento estará abierto a otros grupos de investigación, tanto de la Comunidad Valenciana como del resto de España. Este instrumental se utiliza en medicina clínica para diagnóstico, pero en este caso se utilizará en animales. Así, las investigaciones podrán ayudar a conocer mejor las señales generadas por el sistema nervioso, su funcionamiento y mejorar la interpretación de las mismas en la práctica clínica.