M. SABUCO
La intervención directa de la Policía Local o la denuncia de un vecino generará la apertura de un expediente de sanción que puede acabar en una multa de entre 30 y 300,5 euros por las consideradas molestias frecuentes, categoría en la que entrarían dar de comer a las palomas en la vía pública, tener perros en los balcones o permitir que orinen en los espacios públicos y en las fachadas y entradas de los edificios, así como en farolas, bancos y papeleras.
Las faltas graves, como no vacunar a los animales o la reincidencia en una falta leve, tendrán una multa económica de entre 601 y 6.010 euros, mientras que las multas muy graves, como el abandono de animales, llevan aparejada una sanción de entre 6.010 y 18.030 euros.
En cualquier caso, la supervisión de la infracción ha de correr a cargo de un agente de la Policía Local. "Toda sanción debe proceder de un expediente que esté abierto, bien por un parte de la Policía Local, bien por una denuncia de un particular. Los agentes de la Policía han de comprobar los hechos y certificar lo que sucede", explica el concejal de Sanidad, Carlos Ávila. La nueva normativa persigue, según el portavoz del equipo de gobierno, Alejandro Pérez, "reforzar las obligaciones de los dueños de animales y mejorar la convivencia en los espacios públicos de la ciudad".
En cuanto a los animales peligrosos tienen su normativa específica que pasa, ineludiblemente, por transitar con correa y bozal por la ciudad, así como disponer de licencia del propietario de aptitud física y psíquica, así como un seguro que cubra una cantidad de 120.000 euros.
Por último, el Ayuntamiento dará 75.000 euros a la Sociedad Protectora de Animales y Plantas para que recoja y se encargue del mantenimiento de los animales que sean abandonados en la ciudad de Elche.