M. SABUCO
En Elche no se podrá dar alimento a las palomas en las calles y plazas, una vez entre en vigor la normativa municipal que lo prohíbe, que será aprobada a finales de este mes en el pleno del Ayuntamiento. Esta cuestión ha sido recogida en la modificación de la ordenanza municipal de tenencia de animales, en la que también queda prohibido tener perros en los balcones de manera permanente o alimentar animales en la vía pública. A los perros tampoco se les permite orinar en el mobiliario urbano, en las esquinas o en los soportales de los edificios.
Una vez se cumplan todos los trámites de exposición pública legales y entre en vigor la nueva normativa municipal, sólo se permitirá dar de comer a las palomas en el entorno del palomar del Parque Municipal, donde habitualmente acuden niños de todas las edades para dar alimento a estas aves. La medida, según explica el portavoz de la Junta Local de Gobierno, Alejandro Pérez, se adopta "por la excesiva proliferación, de forma no controlada, de palomas que hay en Elche, lo que genera problemas de limpieza".
El concejal de Sanidad, Carlos Ávila, promotor de los cambios, destaca que "se ha hecho por recomendación de la empresa que lleva el control de las plagas en la ciudad, No se trata de perseguir a un niño porque dé de comer a una paloma, pero nos encontramos ahora con que hay personas que depositan dos kilos de arroz en una esquina, sobrealimentan a las palomas y hay un incremento de las poblaciones, forzada y artificial".
Ávila señala que el departamento de Sanidad tiene quejas de particulares por la suciedad que en los edificios, tiendas y vehículos producen las palomas con sus excrementos, así como por el ruido que generan cuando se introducen en los patios de luz de los inmuebles.
El Ayuntamiento de Elche ha querido dar un paso más en la regulación de las molestias que generan los animales en el devenir diario en las ciudades. "Lo más llamativo son los excrementos de perros que se dejan en la vía pública y es en lo que se hace un especial seguimiento, pero estas actividades generan molestias a los ciudadanos y también lo queremos atajar", afirma el concejal de Sanidad, quien añade que "si un perro va suelto mea donde quiere y hay que mentalizar a los propietarios de perros de que sus animales no pueden orinar en bancos o columpios", concluye Ávila.