M. SABUCO
El nuevo barrio de Altabix, desarrollado en el entorno de la Ciudad Deportiva y el campus de la Universidad Miguel Hernández, ha sido, después de El Toscar, el segundo barrio que el alcalde ha visitado en una semana, para entrevistarse, de manera individual, con los vecinos y anotar sus preocupaciones y peticiones de mejora para algunos de los problemas de la zona. La primera cuestión evidente es que los residentes carecen de un lugar en el que reunirse, un centro social, por lo que Soler se entrevistó con medio centenar de personas en una cafetería de la plaza de Castilla.
El presidente de la asociación vecinal, Francisco Puig, considera "urgente que se acondicionen los parques" de la zona, así como que, en la plaza de Castilla, se instalen protectores en los estanques para la seguridad de los niños que juegan en este espacio. "Además, deberían instalar juegos diversos para todas las edades". Puig reclamó actividades que potencien el comercio de la zona para que haya un foco de atracción para el resto de la ciudad y una modernización de las instalaciones deportivas. No fueron muchos los vecinos que acudieron a la reunión con el alcalde, apenas medio centenar, "porque la lluvia lo dificultó".
Lo que más escuchó Alejandro Soler de boca de los vecinos fue la necesidad de subir la valla que rodea el recinto educativo del Carlos III a donde van los alumnos de los centros Mestre Canaletes y Clara Campoamor. Jaime Maciá, uno de los padres, señalaba que "comprendemos que no es responsabilidad del Ayuntamiento, pero hay un problema de seguridad, han entrado en cinco ocasiones a robar, y pensamos que pueden colaborar en solucionar este problema". Maciá lamentó que no acudieran más vecinos. "El alcalde venía a conocer nuestras reivindicaciones y no acudió mucha gente". Quien sí acudió fue Virginia, la abuela de Susana, una alumna del centro que le pidió a Soler una valla más alta para que su nieta y sus compañeras puedan acudir tranquilas al colegio.
José Patiño, por su parte, puso en conocimiento de Soler que saltan las tapas del alcantarillado cada vez que llueve, que hay algunas zonas donde todavía se ven "ratillas", y que "sería bueno que hubiera presencia de la Policía de Barrio, se repararan algunos bordillos y se hagan los pasos de peatones que faltan".