M. SABUCO
María Asunción Sánchez, asesora de imagen, será quien coordine la ponencia sobre salud, imagen y deporte del congreso internacional "Liderazgo Femenino", que ha organizado la Universidad Pompeu Fabra (Barcelona). Esta profesional de la imagen defiende la armonía y que las mujeres puedan tener sus propios códigos visuales en función de lo que quieran transmitir. "Se trata de dar herramientas a las mujeres para que puedan establecer pautas en sus vidas y ese afán que tienen de ser unas magníficas secretarias de otros les sirva para ser secretarias de sí mismas".
En imagen personal, sostiene María Asunción Sánchez, hay que tener claro lo que se quiere comunicar "y a partir de ahí, la apariencia habla de ti". En esta cuestión, el vestuario, la peluquería o los complementos son una cuestión esencial. "En el vestuario de la mujer hay mucha confusión, porque sólo prima el ser atractiva. Vas a una pasarela y ves shorts, transparencias, cabellos imposibles, tacones que dan vértigo, todo enfocado a la seducción, pero ¿dónde hay algo para la mujer profesional? En estos momentos una mujer que se dirige a un despacho se diferencia de otra que va a la compra por la cartera y eso, con suerte".
Los patrones de moda profesional masculina están definidos, no así los femeninos. Por eso se va a demandar desde la Pompeu Fabra a los diseñadores que creen vestuario para mujeres profesionales. "¿Qué tenemos que hacer, parecer hombres cuando vamos a trabajar? En las pasarelas ha de aparecer la realidad de la mujer, que no es un objeto de deseo", explica María Asunción Sánchez, quien cuestiona la imagen estereotipada que transmiten las mujeres profesionales, desde abogadas, hasta arquitectas o políticas, basada en la sensualidad, "lo que hace que se esté más pendiente de otras cosas que de lo que dicen. Los diseñadores han de ayudar a la mujer a crear defensas contra ese virus de la sensualidad. La mujer necesita disponer de un vestuario profesional para que se le tome en serio".