J. M. GRAU
La empresa constructora del colegio público Clara Campoamor de Elche ha mostrado su intención de culminar el complejo educativo antes, incluso, del calendario previsto por la Conselleria de Educación. Así se lo ha trasladado la dirección de la obra a los representantes de los padres de este colegio, cuyas obras marchan a buen ritmo y, de hecho, ya se puede contemplar buena parte de la estructura del mismo.
En opinión de madres y padres, el centro va muy adelantado, lo que les da una cierta tranquilidad puesto que su inauguración no se producirá hasta dentro de un año, concretamente para el inicio del curso 2010-2011. Educación ha previsto 15 meses de obras, aunque de momento parece apuntar que no se agotará totalmente ese plazo.
"Los padres están bastante satisfechos con el ritmo de las obras. La impresión que tienen es que marchan incluso por delante de lo previsto", señala Raúl Zaragoza, vicepresidente de la asociación de padres de alumnos, quien añade que "en septiembre queremos reunirnos con el arquitecto para ver si esa velocidad es real, comprobar si verdaderamente se está adelantando en el calendario".
El complejo tendrá capacidad para más de 700 alumnos, albergará tres aulas por curso y contará con dos edificios diferenciados, uno para Infantil y otro destinado a Primaria. También se sumarán un gimnasio cubierto, una cancha de pelota valenciana, un comedor y vivienda para el conserje.
Actualmente, el colegio Clara Campoamor, creado administrativamente hace prácticamente cinco años, cuenta con cerca de 375 alumnos, los cuales previamente han tenido que ser escolarizados en la antigua escuela infantil Gabriela Mistral, mientras que este año, en cambio, se verán obligados a ocupar un ala del antiguo colegio Carlos III.
Es precisamente en el acondicionamiento de este centro en lo que los representantes de los padres están algo más preocupados, aunque responsables de la Dirección Territorial de Educación les han comunicado que todo estará listo para el inicio de curso.
De momento, ya se han sustituido las ventanas de madera por las de aluminio, y faltarían algunas mejora de albañilería, así como cambiar algunas puertas. Lo que sí saben es que la calefacción no estará hasta el invierno. "Esperemos que lo dejen preparado para que no tengan que hacer de nuevo obras", señalaba Zaragoza, quien confía también en que se tire un vallado interno para que los alumnos disfruten del patio de manera conjunta con los alumnos de Perleta, también desplazados, y que ocupan la otra ala del colegio. Y es que el comedor prefabricado que se ha tenido que levantar, prácticamente ha inutilizado uno de los dos patios del "Carlos III"