M. J. MORA
Técnicos de Renfe Operadora, la encargada de gestionar las áreas de negocio de los clientes en la compañía, presentó ayer a las fuerzas y cuerpos implicados directamente en tareas de seguridad en la ciudad el plan de autoprotección de las dos estaciones del tren que están unidas a través de un túnel subterráneo de cinco kilómetros de longitud. Personal de Policía Nacional, Policía Local, Cruz Roja, DYA y Protección Civil asistieron a una visita por las dos estaciones ferroviarias de la ciudad "que son las que tienen un riesgo específico mayor porque están en un túnel y eso multiplica exponencialmente los riesgos", explicó Eduardo Pérez, técnico responsable del plan de acción de Protección Civil de Renfe, quien destacó la antigüedad de una construcción cuyos parámetros no favorecen la seguridad en caso de incendio debido a que no hay pasos laterales y en caso de evacuación del túnel habría que andar por la vía. A ello se une que la bóveda es estrecha, que las instalaciones eléctricas de la estación están en el interior del edificio (a excepción del transformador) con los consiguientes riesgos y que la propia estación es la salida de emergencia porque los andenes no tienen ninguna vía de escape.
Además, por las dos estaciones ferroviarias existentes en el casco urbano circulan vehículos confeccionados con material automotor al carecer de líneas electrificadas "que cumplen los requisitos de resistencia al fuego pero que funcionan con diesel. Además, contamos con tránsito de mercancías peligrosas, aunque en este caso se ha reducido en número, y sólo contamos con un tren de butano", explicó, junto a Pérez, Carlos González, técnico de Protección Civil de Cercanías de Renfe Operadora. Para más "inri" el personal que se ocupaba de la circulación en las estaciones "se ha convertido en servicio itinerante y por lo tanto hay un menor número de trabajadores en la estación, lo que iría en detrimento de la efectividad de una posible evacuación en caso de emergencia". Por contrapartida, las estaciones tienen un plan de emergencia que está validado y es conocido por el personal de las estaciones. "En caso de emergencia están determinados los niveles de riesgo, los lugares y los pocos medios con los que contamos para solventar la emergencia de la mejor manera posible", dijeron los técnicos.
Casi diez millones para reformar las dos instalaciones
La primera consigna que tiene en mente el personal que trabaja en las dos estaciones ferroviarias ilicitanas es que, en caso de emergencia sea del nivel que sea, hay que evacuar la estación inmediatamente porque además el túnel carece de sistema de ventilación y las corrientes de aire podrían inundar de humo la propia estación en caso de incendio. A pesar de las "penurias" que en estos momentos presentan las dos estaciones, los técnicos de Renfe aseguraron ayer que antes de un año el sistema de seguridad de ambas mejorará sustancialmente con la reforma que se va a acometer tanto en Elche-Parque (con una inversión de 6 millones de euros) como en Carrús (con 3,5 millones).