ENTREVISTA A FELIPE PÉTRIZ. DIRECTOR GENERAL DE UNIVERSIDADES DEL MINISTERIO DE CIENCIA E INNOVACIÓN
J. M. GRAU
Estamos inmersos en un proceso de construcción del espacio europeo de educación universitaria que va a suponer un cambio muy importante no sólo a nivel estructural", se arranca a señalar el director general de Universidades, Felipe Pétriz, en cuanto se le pregunta por cómo va a ser la Universidad que viene. "Es una reforma -en alusión a la de Bolonia- que lleva a una renovación en las metodologías docentes. Eso va a implicar un cambio en la forma de trabajar, haciendo más énfasis en quién aprende, qué aprende y cómo aprende, que en quién enseña, qué enseña y cómo enseña".
Pétriz, que esta semana acudió a la Universidad Miguel Hernández, resalta que se trata de un cambio donde primará la transmisión de conocimientos, pero también las capacidades y habilidades del alumno.
El titular incide en que por vez primera se concibe al estudiante como una persona que también tiene la necesidad de trabajar en una sociedad tan compleja como la actual. "Hay un elemento esencial de este proceso que tiene que ver con la figura del estudiante a tiempo parcial, que por primera vez se menciona en los documentos. No sólo se ha pensando en un estudiante que va a estudiar a tiempo completo, sino que precisamente uno de los elementos que nos diferencian en esta reforma es la atención a esa circunstancia de compatibilidad del estudio y el trabajo".
El director general de Universidades subraya, además, que "aparece en la elaboración de las memorias lo que yo llamo un compromiso social. Hasta ahora un plan de estudios era una descripción de materias con un número de horas del profesor para explicar; y ahora hay un compromiso tan concreto como qué tasa de rendimiento se espera de ese título, con unos sistemas de garantía y con un seguimiento de esas memorias que implica un compromiso explícito de qué recursos humanos y materiales se van a destinar para atender a esos estudiantes".
A Pétriz le sorprende, por tanto, que "en una reforma en la que no encuentro a nadie que no comparta la conveniencia de abordar estas líneas de mejora, no se comparta también el que al día siguiente haya que ponerlo en marcha. Espero que se entienda que cuando se explique convenientemente en aquellos lugares en los que me parece que no se ha explicado se comparta no por vencer, sino por convencimiento de todos".
A su juicio, este proceso es una oportunidad que tiene como horizonte el curso 2010-2011, ya que en ese año los estudiantes de primer curso estarán inmersos en las nuevas titulaciones. "Los estudiantes y sus familias van a tener toda la información necesaria para tomar una decisión muy importante: en qué universidad me matriculo o qué titulación hago", añade.
Con respecto a los apoyos al estudio y a la investigación, Pétriz manifiesta que, en el capítulo de becas, la propuesta que ahora mismo está en trámite parlamentario de aprobación de los presupuestos no ha sido reducida. Cita como ejemplo "el programa Erasmus, que ha sido incrementado un 10%, lo que es suficientemente significativo para entender que pueden venir las condiciones económicas que sean, pero aquí hay cosas que están claras. Hay un proceso de construcción del espacio de educación superior europeo que implica impulsar movilidad, y pensando en el principio de igualdad de oportunidades esas partidas no se puede reducir".