M. SABUCO
La empresa Aigües d'Elx trabaja con unas necesidades de suelo de unos 50.000 metros cuadrados de superficie para poder desarrollar el proyecto de la nueva depuradora de la ciudad de Elche, una infraestructura que necesitaría contar con unas dimensiones suficientes para garantizar que la ciudad no tenga problemas en la depuración de las aguas residuales a largo plazo.
Entre las condiciones que debe reunir la nueva ubicación del centro de depuración de aguas fecales está la de situarse a una distancia mínima de entre tres y cuatro kilómetros del casco urbano para evitar, entre otras cuestiones, los problemas que presenta la actual, que se encuentra integrada en la ciudad, tras el crecimiento urbanístico que se ha experimentado en los últimos años por esa parte de la ciudad, parte del cual todavía está pendiente de ser desarrollado.
Asimismo, la depuradora deberá estar cerca del cauce del río para que quede garantizada la evacuación de las aguas residuales, según explicó la concejal de Aguas, María Teresa Sempere. "Estamos viendo distintas posibilidades y ya hemos llegado a dos ubicaciones que consideramos que son viables, con lo que vamos a formalizar el procedimiento para obtener el suelo y poder cederlo a la Generalitat con el objetivo de que se construya la nueva depuradora cuanto antes". La edil señaló que, tanto en un caso como en el otro, el nuevo emplazamiento eliminaría prácticamente las molestias que ahora se sufren.