D. LÓPEZ / M. S.
Alejandro Soler, quien se encontraba ayer en Parla (Madrid), desconvocaba al mediodía la reunión de la ejecutiva que iba a celebrarse a las 8 de la tarde y que, según diversas fuentes del partido, se presentaba "muy caliente" tras la asamblea del sábado y las destituciones de Caballero y Aranda. El aplazamiento de la reunión se hizo sin poner nueva fecha.
En el seno de la ejecutiva hay quien piensa que el posicionamiento del órgano directivo respecto a alguno de los candidatos a la secretaría del PSPV no deja de ser un "paripé político" de Soler, ya que, en última instancia, los 13 delegados de Elche acuden al congreso divididos y con apoyos ya definidos a Ximo Puig o a Jorge Alarte. También hay quien llega más allá y cree que los últimos comportamientos políticos de Alejandro Soler (tanto en el partido como en el Ayuntamiento) están cuestionando bastante su futuro como secretario general en Elche.
Por otra parte, ayer se hacía público que el motivo de la destitución de Iván Aranda ha sido infundado si como se planteó en un primer momento fue producto de su voto en blanco a la candidatura presentada por Soler, ya que a éste se le puso en conocimiento que Aranda había votado a favor de su propuesta, con testigos, incluidos.
En el entorno del alcalde no se ocultaba ayer el malestar existente hacia la presidenta local del partido, María Teresa Sempere, a quien se le reprocha que no interviniera en la asamblea del sábado en defensa de la candidatura presentada por Soler, pese a que éste se lo pidió en varias ocasiones. Fuentes consultadas se mostraron contrariados porque "en este partido no se pueda tocar a las vacas sagradas".