M. ALARCÓN
El fuego destruyó ayer más de 18.000 palés de madera en una empresa -Palés Berna- situada en la partida del Realengo, concretamente, en la carretera de Crevillent a Catral. El incendio se notificó al Centro de Coordinación e Información de Urgencias (CICU) por una llamada sobre las 0.46 horas y tenía cuatro focos distintos, según explicó un portavoz del servicio de extinción.
La madera tiene una enorme carga térmica lo que genera grandes temperaturas, máxime cuando el volumen de palés almacenados era tan alto. De hecho, la empresa se dedica a la fabricación de palés y el principal objetivo de los bomberos se centró en evitar que las llamas destruyeran la maquinaria, las oficinas y los vehículos. El resto era prácticamente imposible de controlar.
Agua
La extinción del fuego movilizó a varias brigadas de los parques de bomberos del Baix Vinalopó (Elche y Crevillent) y Vega Baja (Almoradí y Orihuela). Hasta el lugar del siniestro se desplazaron quince bomberos bajo la dirección de un sargento y de un cabo, con el apoyo de cinco vehículos, tres de los cuales eran nodrizas para el transporte del agua. La única forma de luchar contra las llamas consistía en lanzar agua y utilizar excavadoras para separar los palés y evitar la propagación, una labor difícil y complicada porque la extensión de terreno afectada alcanzaba los 11.000 metros cuadrados. "Las brasas de madera actuaban con rapidez en los palés que estaban, lógicamente, muy secos", explicó un portavoz del servicio de extinción. El incendio se dio por sofocado cuando ya era de día pero allí no acabaron las tareas, aunque una buena parte de los efectivos se retiraron del lugar. Los bomberos siguieron lanzando agua para refrigerar el terreno y los rescoldos. El último vehículo dejó las instalaciones de la empresa pasada las diez y media de la mañana dejando tras de sí un panorama desolador.
QUEJAS
El dueño dice que la actuación llegó tarde
El propietario de la firma Palés Berna se mostraba ayer desolado por lo ocurrido ayer y se quejaba de un retraso en el tiempo de reacción de los bomberos, "el primero que llegó aquí fui yo y viendo cómo estaba el fuego cogí un "torito" (un pequeño vehículo para mover grandes pesos) e intenté separar los palés para que no se propagara porque era imposible. Cada vez que caía una torre lo hacía sobre los otros... y los bomberos no llegaban".
El empresario, que instaló su empresa hace cuatro años en este lugar, añadió que "el Parque de Bomberos de Crevillent estaba cerrado porque se habían ido a cubrir el de Elche que, a su vez, fue a un incendio a Santa Pola. De haber estado aquí habrían tardado cinco minutos, pero fueron 25. Yo no sé si se habrían evitado todas estas pérdidas, pero es la verdad". El responsable de la industria reconoció que "había cuatro focos distintos, pero yo no tengo ningún problema con los vecinos. Aquí hay pocos pero me llevo bien con todos. No sé quién ha podido ser".