J. P.
La expedición ilicitana partió a mediodía de ayer desde la fuente de Traspalacio en dos autobuses. En uno viajaron los cantores y en otro los acompañantes (sus mujeres, patronos, sastresas y peluqueros) y los niños de la Escolanía. El convoy se completó con un furgón para el transporte del vestuario, las pelucas y la imagen de la Virgen de la Asunción que se utiliza en los conciertos escenificados.
El Patronato dio la opción a que los expedicionarios viajasen por su cuenta. Así lo iban a hacer varios patronos y el propio presidente gestor, Modesto Crespo, quien la víspera se encontraba en Barcelona por motivos profesionales.
El delegado de los cantores, Luis Antón, afirmó instantes antes de la salida que la Capella viaja a Zaragoza "con mucho ánimo y muchas ganas de conseguir un éxito como el logrado en Palma de Mallorca. Con esas ganas hemos preparados estos dos últimos ensayos. Este concierto nos sirve de puente entre las representaciones de agosto y las próximas de octubre". Antón destacó, además, el "esfuerzo" realizado por muchos cantores para acudir a un concierto que exige un desplazamiento de tres jornadas en periodo laborable.
El mestre de Capella, José Antonio Román, reconoció que "a la Capella le gusta salir de vez en cuando", aunque no ocultó su temor al cansancio con el que puedan llegar al concierto tras un desplazamiento por carretera de siete horas de duración. "No quiero que el ensayo de esta noche (por la de ayer) se haga demasiado largo para que la gente descanse". Aunque hoy tendrán el día libre hasta dos horas antes del inicio de la actuación, y previsiblemente gran parte de los expedicionarios visitarán la Expo, Román recomendó descanso y cuidado de la voz.
Al escenario de la basílica del Pilar subirán 55 cantores y 12 escolanos. Intervendrán como San Juan, Antonio Orts; San Pedro, José Manuel Izquierdo; Santo Tomás, José Antonio Cecilia y en el Ternari: Salvador Cotes, José Manuel Guinot y Francisco García Llinares.