REPORTAJE. AFÁN DE SUPERACIÓN
M. J. SANMARTÍN
Misión cumplida. Cuarenta miembros de la asociación Minusválidos en Acción han regresado de realizar el camino de Santiago con la ansiada "Compostela", el documento que acredita que han realizado los cien últimos kilómetros del Camino.
En este caso, fueron 124 kilómetros los que recorrieron los integrantes de esta expedición que destacan lo positivo de la experiencia. La presidenta de la entidad, Casimira Fenoll, explica que recorrieron siete etapas en diez días. "Lo único que nos faltó es dormir en los albergues ya que no hay adaptados", precisó la responsable. Con esta hazaña, el grupo logra un objetivo que llevaba persiguiendo desde hace seis años, cuando, pese a hacer el camino, un error de planificación les impidió obtener el documento que lo acreditaba.
El grupo de peregrinos, entre los que se encontraban diez voluntarios y nueve personas en silla de ruedas, destaca la convivencia que se ha establecido entre ellos durante los días de viaje, así como el cariño con el que les recibían los habitantes de algunos pueblos del Camino. Además, resaltan la dureza de algunas etapas, en las que incluso se les llegó a romper una silla de ruedas a causa de las piedras y las empinadas cuestas que los minusválidos subían con la ayuda de, al menos, cuatro voluntarios.
Uno de ellos, Juan de Dios Núñez, explica que se trató de una experiencia muy gratificante ya que la dureza del Camino se compensó con la ilusión a su llegada a Santiago de Compostela.