M. ALARCÓN
La Comisaría de Elche ha abierto una investigación para esclarecer el hallazgo de los cadáveres de una mujer de 60 años y de su hija, de 38, en el piso que tenía la segunda en la calle Antonio Martínez García, en el barrio de Carrús muy cerca de la avenida de la Libertad. Todos los indicios apuntan a que ambas decidieron poner fin a sus vidas sin que se conozcan las causas de este fatal desenlace. Nadie en la Policía recordaba ayer un caso similar. En la vivienda no se encontraron signos aparentes de violencia. Los hechos se conocieron por la Policía a primera hora de la tarde después de que un vecino del edificio regresara a casa después de las vacaciones y le sorprendiera un fuerte olor que había en todo el rellano. En el piso contiguo residía una muchacha con la que vivía desde hace poco su madre.
Los agentes se desplazaron al lugar y tras comprobar la veracidad de la denuncia solicitaron una orden judicial para acceder al inmueble. Dentro del dormitorio los bomberos encontraron tumbadas en la cama sin vida a las dos mujeres. Los cuerpos se encontraban en un avanzado estado de descomposición que se había visto acelerado por el fuerte calor. La vivienda ocupa una quinta altura y es la última del inmueble. Dentro del dormitorio, entre las dos mujeres, los agentes encontraron un perro muerto. En una esquina del cuarto también descubrieron una botella de gas butano con la espita abierta. La misma tenía puesto el capuchón del gas y la goma estaba cortada. El otro extremo se halló en la cocina. La botella estaba completamente vacía.
Comisión judicial
Los agentes igualmente descubrieron dentro del piso una carta fechada el día 29 y manuscrita. Según los primeros indicios, en la misma se distingue claramente los rasgos de dos escrituras distintas que pueden ser de ambas mujeres. En la carta se dan argumentos para explicar lo acontecido aunque el texto no ha trascendido. La magistrada de guardia, al frente de la comisión judicial, se hizo cargo de la misma y ordenó la apertura de diligencias para el esclarecimiento de los hechos. Pasadas las cinco de la tarde los dos cuerpos fueron trasladados en un coche fúnebre camino del Tanatorio de Alicante donde hoy se les practicará las autopsias. Los dos cuerpos no presentaban signos de violencia.
Agentes de la Policía Local conocían a la hija, según aseguró ayer a este periódico el concejal de Seguridad Ciudadana, Emilio Martínez. La mujer tenía cicatrices de quemaduras en el rostro y otras heridas traumáticas antiguas y había asegurado a la patrulla de barrio que había tenido que abandonar la Ertzaintza tras sufrir un atentado. De hecho la mujer había nacido en el País Vasco. La Policía intentaba ayer confirmar esta versión.
La madre estaba separada y era de Extremadura. Los agentes lograron localizar en tierras extremeñas al ex marido y padre de las dos fallecidas respectivamente para notificarle la luctuosa noticia.