La Sindicatura de Greuges ha dado la razón al grupo local de Compromís en relación a la denuncia presentada en la que aseguraban que el Ayuntamiento de Santa Pola había aprobado provisionalmente la revisión del Plan General de Ordenación Urbana, pese a no contar con el informe de la Confederación Hidrográfica del Júcar sobre disponibilidad de recursos hidráulicos. Además, sugiere al Consistorio que complete la documentación que pide éste organismo. El Ayuntamiento, por su parte, mantiene que el agua está garantizada.
El concejal de Compromís mantiene que "el PGOU en trámite no tiene la preceptiva autorización del Organismo de Cuenca. La falta de contestacion, el silencio administrativo, al contrario de lo que el Ayuntamiento nos había contestado, supone un informe desfavorable".
En este sentido, la Sindicatura explica que "el nuevo articulo 25.4 del texto refundido, que resulta aplicable al presente caso, asocia un sentido desestimatorio al silencio", aunque ello no impide que éste se emita con posterioridad, matiza.
Asimismo, la resolución de la Sindicatura concluye que el informe del Organismo de Cuenca, la Confederación del Júcar, "es preceptivo y que sus determinaciones deben tener un contenido determinante habida cuenta de la competencia en la materia, considerando que el resto de informes sobre recursos hídricos únicamente pueden tener un carácter complementario, pero no sustitutorio del anterior".
Según confirma la propia Confederación a la Sindicatura de Greuges, "opera el silencio desestimatorio". Además, expresa que "la documentación emitida por el Ayuntamiento es insuficiente para emitir un pronunciamiento concreto y fundamentado. Los problemas se refieren a afecciones a dominio público hidráulico y servidumbres, a la incidencia en el régimen de corrientes y a la disponibilidad de recursos suficientes para atender a las demandas previstas. Existen numerosos cauces hídricos no reseñados, no hay estudio del régimen de corrientes en los sectores de ordenación pormenorizada, no se incluye información sobre las nuevas demandas actuales y previstas en los nuevos desarrollos, la procedencia del recurso hídrico ni la cuantía anual necesaria, ni se discriminan las necesidades correspondientes a los sectores de ejecución inmediata". Además, "se prevé una demanda de agua para riego del campo de golf (sector Balsares) no cuantificada, ni asignada y constan usos hoteleros sin determinar el número de plazas previstas". Federico Zaragoza explica que la Confederación del Júcar ha requerido al Ayuntamiento y a la Generalitat que aporte la documentación precisa.
Por su parte, la concejal de Urbanismo, Dolores Gadea, explica que en el 2005 el Ayuntamiento pidió la idoneidad del PGOU a la Confederación del Júcar y ésta "casi dos años después", contestó que había que subsanar algunas deficiencias. La edil recuerda que éstas, como ya se informó también a la Sindicatura, fueron subsanadas, "amparándonos en el programa Agua del Gobierno Central y en la construcción de desaladoras, que es la garantía que se nos ofrece por parte del Gobierno a toda la Comunidad, después de que hubieran eliminado el Plan Hidrológico Nacional". Además, afirma que "en ningún caso el PGOU aprobado por el pleno conlleva que no haya una garantía de agua para su desarrollo".