JOSÉ A. MAS
El Ayuntamiento de Crevillent comenzó a aplicar ayer la nueva Ordenanza Municipal de Tráfico. El concejal de Tráfico, Manuel Moya, explicó que "la ordenanza contempla una serie de normas de conducta, que no siempre son cumplidas por los conductores, y para reconducirlas es necesario disponer de un marco normativo para sancionar las infracciones".
Con la puesta en funcionamiento de esta ordenanza se pretenden corregir las continuas infracciones que se cometen en la circulación de vehículos y se presta especial atención a la utilización del casco en los ciclomotores como medida más eficaz de autoprotección, en caso de caídas. La nueva ordenanza se adapta a la Ley de Tráfico nacional, vigente desde el año 2001. El objetivo es conseguir una mejora en la seguridad vial y, para ello, se contempla el incremento de las sanciones que antes oscilaban entre los 12 y los 115 euros y ahora estarán entre los 30 y los 600 euros, según sean leves, graves o muy graves.
Por otro lado, Manuel Moya informó que "a partir de septiembre se aplicará el carné por puntos que afectará a las infracciones graves o muy graves y ello puede conllevar la pérdida temporal del carné de conducir". Por este motivo desde el Ayuntamiento se invita a "todos los conductores a extremar el cumplimiento de las medidas de la Ordenanza de Tráfico, en beneficio de la seguridad de las personas y también teniendo en cuenta que las multas serán más caras".
Esta ordenanza no se modifica desde hace 20 años lo que demuestra según Moya que "el Ayuntamiento no tiene afán recaudatorio sino que lo ha hecho para concienciar a los infractores reincidentes".