REDACCIÓN
El presidente de la Comunidad de Labradores de Elche, Antonio Valero Agulló, remitió el pasado lunes una carta a Mariano Rajoy expresándole la "desagradable sorpresa" que supuso para los agricultores de la zona escuchar a la nueva secretaria del Partido Popular opinar en su primer discurso que el trasvase Tajo-Segura "no daba ningún beneficio a la zona de Castilla-La Mancha".
Por escrito, recuerda que lo único que pueden hacer ahora los regantes es mirar al cielo, mientras, miles de hectómetros van al mar para ser después desalados, con lo que "la agricultura no podrá soportar los altos precios". "Siempre hemos estado a las sobras del Segura y tenemos la esperanza de que el canal de conducción siga vivo". Los labradores se manifiestan seguros de que, de haber ganado el PP en 2004, el trasvase del Ebro estaría funcionando, ya que Aznar puso la primera piedra de una obra posteriormente derogada por los socialistas. Sin embargo, manifiestan que si el PP abandona la lucha por el agua los votos podrían cambiar de color político, pues el PSOE rechazó la propuesta de Castilla-La Mancha de acabar con el trasvase del Tajo hasta 2015.
Los políticos, dicen, deben jugarse "hasta el puesto para resolver para siempre y de una vez por todas esta pertinaz sequía", pues "limoneros, naranjos, almendros, granados, higueras y un largo etcétera se están perdiendo sin esperanza de recuperación (...) en tierras fértiles y con buen clima pero con falta de agua". Los labradores añaden, para acabar, que "los ríos deben estar comunicados como las autovías y carreteras".