ELISA G. BROTONS
El Conservatorio de Elche es el único, de toda España, que participa en la orquesta sinfónica europea que quiso poner en marcha Luciano Berio, el último de los grandes compositores del siglo XX, según Carmen Montesinos, profesora de violonchelo y coordinadora de los músicos ilicitanos en este proyecto desde el principio, seis años atrás.
Este año la cita es en Hungría y hasta allí viajarán los músicos (entre 19 y 24 años), con los violines, chelos, violas y con la flauta. Sus puestos son privilegiados, "ocupan los primeros atriles, algo muy destacable teniendo en cuenta que tocan con solistas de la calidad de la Filarmónica de Berlín".
Anualmente se afianza un grupo estable que se reúne en verano, y por eso una parte de los músicos no cambia. No son vacaciones: el 8 de agosto llegarán a Hungría y ensayarán entre 10 y 11 horas al día hasta final del mes, para dar tres conciertos. Seis países forman la orquesta, junto con España: Italia, Hungría, Austria, Alemania, Suiza y Francia. Probablemente, dice Montesinos, el año que viene los conciertos se celebren por tercera vez en Elche.
La UMH y Caja Murcia financian cada año el viaje, y, por primer año no participa Cultura: "No lo han considerado relevante", se lamentó Carmen Montesinos, quien recuerda que recibieron la Medalla de Plata al Mérito Artístico del presidente de la República Italiana.