FÉLIX ARIAS
Las obras de rehabilitación del arco del Raval comenzaron ayer y obligarán a cortar durante tres meses el tráfico de la calle Mayor de este barrio. Las reformas deberían haber empezado el pasado 30 de junio, pero se retrasaron debido a unos problemas en el montaje de los andamios.
El proyecto fue ideado por el Ayuntamiento con el objetivo de mejorar el aspecto exterior de este elemento arquitectónico de finales del siglo XVI, que se ha convertido en uno de los emblemas del barrio. Para ello, se corregirán o sustituirán los sillares dañados por el roce o la colisión de los vehículos.
Los responsables de la obra decidieron establecer la fecha de inicio en verano para reducir lo máximo posible los problemas de tráfico en la calle Mayor. Sin embargo, si se cumplen las previsiones, la circulación no se restablecerá hasta mediados del mes de octubre. El presupuesto de la rehabilitación será de casi 90.000 euros y se espera que el resultado final sea similar a la actual fachada del Ayuntamiento.