REPORTAJE. CLIMATOLOGÍA
REDACCIÓN
El mes de mayo y los primeros días de junio han tenido la lluvia como compañera ocasional, pero la llegada del verano ha situado los termómetros más alto de lo normal para estas fechas del año y ha hecho olvidar el clima agradable de las semanas anteriores.
El sábado se alcanzaban los 31 grados y al mediodía de ayer se llegaba hasta los 33, según los datos facilitados por el colaborador de la Agencia Nacional de Meteorología, José Agulló. La entrada de viento de Levante hizo caer ligeramente la temperatura, pero, aún así, la jornada de ayer fue la más calurosa de junio y, por lo tanto, del año.
Agulló apuntó, sin embargo, que esto es lo normal para la segunda quincena de junio y puso varios ejemplos que hacen pensar que lo peor todavía está por llegar. El 25 de junio del año pasado se llegó a los 36, en 2004 y 2005 se alcanzaron los 37 y el 15 de junio de 2003, los 38.
El calor ya ha llegado y algunos no han esperado a la noche de San Juan para darse el primer baño en público con la excusa de la "cremà" de la hoguera que arderá tras las 12 campanadas en el barrio de El Raval.
Desde su construcción, la fuente de Traspalacio se ha convertido en un espacio público donde acudir en busca del aire fresco que proporciona el agua y del remojón que, para los más atrevidos, ofrecen los chorros que desde el suelo se elevan al cielo.
Ayer no fue una excepción y la combinación de altas temperaturas y la proximidad de un grupo de escolares proporcionaron escenas más próximas a una playa que al centro del casco histórico de una ciudad. Hubo baño multitudinario con bikinis y bañadores incluidos.
La fuente se ha convertido ya en un espacio para aquellos forasteros e ilicitanos que combaten el calor de la forma más natural, con un baño, aunque sea público. Con la que parece que se avecina, la estampa de ayer no va a ser una excepción. Más bien al contrario, la norma va a ser darse algún que otro remojón, si el vestuario o el calzado acompaña.