M. ALARCÓN
La asociación de vecinos Pinomar de La Marina no se contenta con el hecho de que el Ayuntamiento haya realizado una modificación que evitará el derribo de viviendas por el desarrollo del sector MR-10 y cree que el urbanismo debe rebajar la presión que supondrá la futura construcción de 1.200 pisos. Esa fue una de las conclusiones que sacaron tras la reunión mantenida con el alcalde, concejales y técnicos en el transcurso de la cual recibieron explicaciones sobre cómo quedará el desarrollo del sector. "Tenemos un sabor agridulce -explicaba Mamen Bellot- porque hemos conseguido que no haya demoliciones, pero si se construyen todas esas viviendas se van a cargar La Marina". Después de 6 meses de luchar contra el proyecto los vecinos exigen que Urbanismo dé explicaciones uno por uno a los propietarios de suelo afectado por el MR-10 para saber a qué se exponen.
Sobre otros asuntos añadió que "el Ayuntamiento nos ha dicho que proyectos como el que planteamos de un polígono industrial no son viables porque no lo permite el PGOU que dicen está obsoleto". La asociación vecinal reclamó igualmente más agentes y un centro social.