J. P.
Aunque la instalación ya había sido probada en varios tests anteriores incluso por el campeón de España de golf, Carlos Balmaseda, fue inaugurada ayer por el rector; Jesús Rodríguez Marín, que no sólo abrió la puerta sino que dio los primeros golpes sobre el "green".
El campo culmina un proyecto desarrollado a lo largo de los últimos años y ha supuesto la obtención de un modelo de referencia del comportamiento del césped natural, el desarrollo y validación de prototipos de césped artificial de acuerdos a las diferentes zonas del campo ("tee", calle, "green") y un estudio de viabilidad ambiental, económica y social, según explicó el profesor Francisco del Campo, representante de la UMH en el consorcio Tigerturf creado junto al instituto de Biomecánica de Valencia.
La instalación está situada tras el edifico La Galia del campus ilicitano y dispone de una hectárea de superficie en la que se disponen cuatro hoyos con calles de 50 metros de longitud media, ocho jaulas para la práctica del "swing", un "putting green" de 440 metros cuadrados, un "chipping green" de 323 y un búnker de prácticas.
Al igual que el resto de las instalaciones deportivas de la Universidad de Elche, el campo queda desde ayer abierto no sólo a los miembros de la comunidad universitaria (alumnos, profesores y personal) sino a toda la ciudadanía.
En zonas áridas, esta superficie ofrece una ventaja importantísima respecto al césped natural: el nulo consumo de agua. Los tests previos a la apertura han sido satisfactorios hasta el punto de que el campo de golf de Muchamiel ya ha empezado a instalar césped artificial en su "pitch and putt".
La duración del material va a oscilar en función de la zona del recorrido que se trate. Del Campo aventuró que, en el caso de las calles y el "green", será de 10 años, mientras que en las zonas de salida sera de tres o cuatro debido a los impactos que recibe al golpear la bola.
La construcción de un campo de estas características se sitúa entre los 300.000 y los 500.000 euros, aunque a la UMH le sale por un cuarta parte debido a que la empresa fabricante ha vendido el césped a precio de coste y se cuenta con varias empresas colaboradoras: Gavair Promociones y Grupo Eulen patrocinan un hoyo, mientras que Texdelta, Sikamar y Víper hacen lo propio con la zona de prácticas. El rector firmó ayer los convenios de colaboración con cada una de ellas que incluye contraprestaciones de uso.