JOSÉ A. MAS
"Renovarse o morir", esa fue la disyuntiva que tuvo que afrontar hace varios años la asamblea local de Cruz Roja Crevillent, una entidad que pese al importante cambio que sufrió con la eliminación del servicio militar en España y la objeción de conciencia ha sabido seguir funcionando y así, el próximo sábado por la noche en Las Palmeras, llega en perfectas condiciones para celebrar su 25 aniversario.
La conmemoración se engloba dentro de la cena de gala anual que han organizado los voluntarios que, hoy por hoy, sustentan la entidad. Cruz Roja pretende en su cuarto de siglo hacer ver a la sociedad crevillentina que sigue mejor que nunca. No en vano, el colectivo crevillentino es uno de los más valorados del país. En la actualidad desarrolla 33 proyectos destinados a ayudar a los que necesitan más atenciones como son los enfermos o la tercera edad gracias a los 105 voluntarios que trabajan altruistamente para la asamblea.
Para la gala, la entidad ha preparado un audiovisual en el que pretende rendir homenaje a todas las personas que han pasado por ella. Militares, objetores de conciencia, voluntarios y los presidentes que ha tenido, -Luis Puig, José Belmonte, José Ángel Asencio y, el actual, José Manuel Gutiérrez-, serán recordados por su trabajo y por haber dotado a la asamblea local de impulso e ilusión. Los voluntarios desarrollarán durante la noche dos representaciones. En la primera se mostrará cómo era la Cruz Roja en sus inicios y en la segunda, cómo se fraguó en Crevillent la iniciativa de crear el Día Mundial de Cruz Roja.
Además, y como viene siendo costumbre, esa noche se concederá varios títulos de "Colaborador de Honor" que este año son para Caja Mediterráneo, BBVA y Caja Murcia, que colaboran financiando gran parte de los programas.