REDACCIÓN
El jefe de la sección técnica de Edificios, Proyectos y Supervisión del Ayuntamiento de Elche, Julio Sagasta, destacó ayer durante su intervención en el Congreso Nacional de Parques y Jardines Públicos los pasos que ha tenido que dar la ciudad para convertir su Palmeral en un patrimonio paisajístico de primer orden mundial.
"La concienciación de las autoridades y del pueblo ilicitano -explicó Sagasta- permitió convertir los huertos de palmeras en una ciudad-jardín. Las leyes de protección del Palmeral y un complejo proyecto de jardinería, en forma conjunta con el de edificación, han permitido dotar a los huertos de palmeras de un valor paisajístico sin igual que convive a la perfección con el casco urbano de la ciudad".
La segunda jornada de este encuentro que reúne a 500 participantes en el Centro de Congresos contó también con la intervención de la jefa del servicio de Inspección Fitosanitaria de la Conselleria de Agricultura, María del Pino Baraja, quien en su intervención sobre la protección legal de especies vegetales ornamentales especificó un listado de las principales plagas que afectan o pueden afectar a la zona del mediterráneo y cuáles son las medidas legales que se están llevando a cabo desde el gobierno autonómico, destacando principalmente los controles fitosanitarios y la creación de requisitos específicos de importación.
Arquitectura
También intervino en las sesiones de ayer el prestigioso arquitecto y paisajista libanés, Nabil Gholam, quien habló de la importancia de acoplar el paisajismo y la jardinería a los complejos residenciales. Para Gholam, es primordial "reconciliar la arquitectura con la naturaleza, a través del paisaje, en todo lo posible. Los arquitectos deben trabajar para que las construcciones no se distingan del paisaje en el que están ubicadas. El paisajismo puede llegar incluso a aportar matices más que restarlos, hay que evitar destruir el entorno natural del que depende", añadió.