M. SABUCO
La Conselleria de Transportes se ha comprometido con la Asociación de Autotaxis de Elche y con la Confederación Valenciana del Taxi a realizar controles aleatorios, por parte de la Guardia Civil, en el aeropuerto de El Altet, con el objetivo de erradicar la práctica de los taxis ilegales, un intrusismo profesional que está haciendo mucho daño al sector, sobre todo en estos momentos de recesión económica y con el precio que está alcanzado el carburante.
"Los controles nos han dicho que se van a realizar en la época de verano", manifestaba el presidente de la Asociación de Autotaxis de Elche, Manuel Sánchez, quien añadía que "la Generalitat está dando curso a las sanciones, que es lo único efectivo que hay". Desde la Administración autonómica no facilitaron datos sobre las sanciones impuestas, pero el pasado año fueron abiertos 2.300 expedientes en el aeropuerto de El Altet y el sector cifra en 4.500 los taxis que hay en la provincia, de los que sólo 1.500 están legales.
"Más del 90% de los taxis ilegales son de extranjeros", subrayaba el representante de los profesionales ilicitanos, para quien la solución está en que "se exija la documentación reglamentaria -el contrato que tienen que tener firmado con el cliente- a los vehículos cuando entran al aeropuerto. Las inspecciones deben hacerse en el aparcamiento de taxis". Sánchez precisó que la concesión de nuevas licencias de taxi en Elche, uno de los temores del sector, está congelada por la Generalitat desde abril, hasta que se realice un estudio sobre las zonas costeras, en las que entraría la ciudad de Elche.