JOSÉ A. MAS
Representantes de la empresa pública irlandesa ESB Internacional visitan hoy Crevillent para reunirse con el primer teniente de alcalde, Manuel Moya, y explicar personalmente el proyecto de la planta de generación eléctrica de 100 megavatios en la partida de Cachapet. El pasado 23 de mayo finalizó el plazo de presentación de alegaciones a la instalación y la Alcaldía remitió un paquete de las mismas, que están en contra de dicho proyecto, solicitando su desestimación sin más trámite.
No obstante, la empresa interesada se ha puesto en contacto con los representantes municipales para explicar el proyecto. Según ha podido saber este diario, la firma considera que se ha "magnificado" y se ha creado una alarma social que "no se justifica". Desde ESBI sostienen que la planta, que funcionaría con un ciclo combinado, usando gas natural como combustible, trabajaría un 20% del tiempo y sólo en situaciones de déficit energético.
Manuel Moya expresó ayer que "no tenemos ningún inconveniente en reunirnos con los representantes de la empresa para que nos informen sobre el proyecto, pero, sobre todo, para confirmarles directamente que el proyecto que han presentado produciría fuertes impactos que afectarían al medio ambiente y a la calidad de vida de las personas, por lo que nos ratificamos en las alegaciones en contra del mismo". La reunión se produce después de que en el pleno ordinario del martes todos los grupos políticos se comprometieran a elaborar un acuerdo conjunto rechazando este tipo de instalaciones.