M. J. S.
El sector pesquero estudia las medidas a adoptar a partir de ahora, tras el encuentro de la Federación Nacional de Cofradías con la Ministra de Medio Ambiente, Rural y Marino, Elena Espinosa, que concluyó de manera insatisfactoria para los armadores y pescadores.
La razón, según fuentes del sector pesquero, es que no se ofrecieron soluciones inmediatas que permitan paliar las pérdidas que diariamente están sufriendo los barcos, sino un compromiso de trabajo a más a largo plazo.
Ante esta postura, la Cofradía de Pescadores de Santa Pola, como la de otras muchas localidades, está estudiando las medidas a adoptar a partir de ahora. Así, el patrón mayor, José Ramón García, que prefirió no realizar ninguna declaración, mantenía ayer intensas conversaciones con otros representantes del sector pesquero para llegar a algún acuerdo sobre las acciones a emprender a partir de ahora.
Así, a última hora de ayer, fuentes del sector consultadas señalaron que las intenciones "por el momento" son las de continuar faenando al menos hasta el jueves, pues el viernes acudirán a la protesta programada en Madrid (frente al Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino); a la que está previsto que vayan pescadores y armadores de todo el país. En este sentido, según representantes del sector, desde la Cofradía santapolera se anima también a los mayoristas de pescado a acudir. Los trabajadores de la pesca piden alguna solución ante la subida continua del gasóleo, que ya ha hecho que flotas como la de Barcelona haya decidido parar. En Santa Pola, la próxima semana los barcos de arrastre comienzan el paro biológico, de ahí que se esté pensando en las acciones a desarrollar.
Por otro lado, en la reunión de ayer, el Gobierno se comprometió a trabajar conjuntamente con el sector para controlar las importaciones de carácter ilegal, así como a trabajar para la mejora de la competitividad del sector pesquero, según explicó el secretario general del Mar, Juan Carlos Martín Fragueiro, tras el encuentro. Además, se auspiciará una reunión conjunta entre la administración, el sector pesquero y las suministradoras de combustible "para intentar buscar fórmulas que permitan rebajar los márgenes comerciales para disminuir el precio de combustible para los pescadores", expresó.