M. A.
Los ilicitanos cumplieron un año más con una tradición que se ha consolidado y ha ido recuperando su esplendor, como es la procesión del Corpus Christi. Minutos antes de las 19.30 horas y con el repique de campanas de la basílica de Santa María, una cohetá y el Himno Nacional, la Custodia abandonaba el templo e iniciaba el recorrido.
La procesión iba encabezada por la Banda de Cornetas y Tambores de la Hermandad de la Sangre, de San Antón, que este año ha tomado el relevo a la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Rescatado y, a continuación, una larga comitiva formada por miembros de diferentes asociaciones festeras y marianas así como los niños de los colegios Salesianos y Jesuitinas que han tomado este año la Primera Comunión, la Mayordomía del Corpus y miembros de la Corporación municipal.
Los ilicitanos salieron a la calle para ver la procesión y el paso de la Custodia, que era portada por cerca de 40 costaleros que se iban relevando. Durante el recorrido los vecinos lanzaron pétalos de flores desde sus balcones engalanados para la ocasión.
La Custodia realizó varias paradas, una por cada uno de los cinco altares que se montaron. El primero estaba en la ermita de San Sebastián y estaba organizado por la Mayordomía. El segundo, a la altura del Ayuntamiento, fue instalado por la parroquia de San Juan Bautista y fue el que la Mayordomía premió tras la procesión. El tercero estaba en las Cuatro Esquinas y pertenecía a la Hermandad de la Lanzada. El cuarto era el de la Glorieta, que montó la parroquia de El Salvador y el último estaba en el antiguo convento de la Mercé y lo instaló la parroquia de El Carmen.
Este año la procesión ha recuperado el itinerario histórico que dejó de realizarse hace 30 años, por lo que pasó por el Carrer Major de la Vila. Además, la Custodia estrenó en esta ocasión parte del faldón delantero que se está bordando en un taller de Sevilla. Otra de las novedades fue la creación de la figura del hermano de luz (el equivalente al nazareno en una cofradía);.
La procesión finalizó de nuevo en la basílica de Santa María, pero este año, y como otra novedad, en lugar de seguir su recorrido por la plaza del Congreso Eucarístico, la comitiva pasó por la plaza de Santa Isabel y el Carrer La Fira. Según miembros de la Mayordomía, "lo que se ha buscado con esta variación ha sido que la Custodia esté más recogida".