J. M. GRAU
La Universidad Miguel Hernández de Elche recibe al año una media de 800 comunicaciones entre quejas y sugerencias de mejora por parte de alumnos, profesores, investigadores y personal de administración y servicios.
La institución docente, que cuenta con un servicio dedicado, entre otras muchas funciones, a atender este tipo de cuestiones, entiende que es básico que se dé una retroalimentación para que el conjunto de la UMH resuelva desde los pequeños detalles hasta los problemas más graves que, en última instancia, se les escapan a los responsables universitarios.
Javier Rodrigo es la persona que "abre" los contenidos desde el buzón de sugerencias que la UMH tiene principalmente en su web. El responsable explica que hay sugerencias coyunturales y estructurales. Las primeras son las que hacen referencia a momentos concretos, como la petición de salas de estudios, ampliar el horario de bibliotecas o problemas de climatización. Las segundas se pueden repetir de manera aleatoria.
Como botón de muestra de que este servicio sí funciona, se señala que los alumnos pidieron primero la piscina y luego que se cubriera para poder utilizarla en invierno. En parte por su presión, finalmente la piscina se hizo realidad.
"No caen en saco roto", apunta Javier Rodrigo, quien asegura que al peticionario se le contesta en 24 horas agradeciendo su sugerencia o queja y anunciándole que la han pasado a tramitar al responsable en cuestión. Y es que desde la Oficina de Gestión y Control de la Calidad se encargan de trasladar la queja o la sugerencia a la unidad, departamento o vicerrectorado adecuado, pero no de solucionar el propio problema como muchos piensan.
La UMH incluso incentiva las sugerencias de manera que las mejores pueden reportar al remitente 1.500 euros.
El 65% de las quejas y sugerencias recibidas procede de los alumnos y el resto del personal docente investigador o del personal de administración.
Así, por ejemplo, los alumnos insisten más en que son necesarios más enchufes para conectar los ordenadores o que se pueda aparcar cerca de las aulas; los profesores sugieren que haya más información en las nóminas; mientras que el PDI reclama más espacios para comer y mejoras en los accesos a los edificios. "Los que no han utilizado este servicio piensan que no tiene utilidad, pero sí la tiene", apuntan por último desde esta oficina.