M. ALARCÓN
El Inglés va a ser la lanzadera de un proyecto a medio plazo con el cual desde la Jefatura Local de Policía se pretende mejorar la formación de los agentes en el trato diario que dispensan a los turistas extranjeros que se acercan a ellos. "Elche es una ciudad de servicios, con una importante presencia de ciudadanos de otros países y es importante que los agentes mejoren la calidad del servicio que les prestan y sepan resolver mínimamente cualquier duda que les planteen", asegura el jefe de la Policía Local, Jesús Andreu. En el caso de funcionar, el objetivo de la Jefatura Local de Policía es en un futuro identificar en la calle con una banderita a los agentes en función de los idiomas que dominan y, obviamente, primar a aquellos que más interés pueden tener por ampliar su formación y por dar un mejor servicio.
Rafael Rodes es uno de los dos profesores de la Escuela Oficial de Idiomas que está impartiendo inglés y, según asegura, "los agentes no sólo necesitan formación en este idioma porque vivimos en una comunidad que es muy turística, sino que también deben tener conocimientos de francés y alemán y, si fuera posible, de árabe para entenderse mejor con los inmigrantes. Todos tenemos que ponernos las pilas". El docente asegura que la mayor parte de los policías parte con un nivel básico de inglés y que el objetivo de las 50 horas del curso es "que tengan una toma de contacto porque lo ideal es que esta formación tenga una continuidad porque un idioma no se aprende en siete días ni en un año".
Con las clases se pretende lograr que los agentes sepan comunicarse, entender la petición del turista y darles una respuesta. "Cómo pueden llegar al aeropuerto, acudir al Palmeral o al Hospital, dónde hay una gasolinera o cualquier otra de las cuestiones que se le puede plantear a un ciudadano extranjero de viaje", añade Rodes. Los agentes participan casi a diario de pequeños teatros en los cuales, de dos en dos, tienen que repartirse los papeles de policía y de turista. Uno demanda un servicio y el otro tiene que dar una solución ante una clase atenta. Estas actividades de aprendizaje son las que más interesan a los agentes porque les acercan a la realidad de su trabajo.
Los agentes memorizan palabras en inglés que les pueden servir para resolver cualquier cuestión que se les plantee. Así, para resolver cualquier problema de localización de un punto determinado, deben saber qué es derecha, izquierda, carretera, calle o semáforo, al igual que cerca, lejos, al final y un largo etcétera.