DOMINGO LÓPEZ
C
uando aún no se ha apagado el rescoldo de la crisis de la industria manufacturera que que ha puesto en jaque al sector durante los últimos seis años, el calzado y los componentes están sufriendo una nueva crisis: se trata de la crisis económica general y del endurecimiento a todos los niveles de las condiciones para obtener créditos en entidades financieras.
El presidente de la Federación de Industriales del Calzado de la Comunidad Valenciana (FICCVAL);, el empresario eldense José Sanchís, aseguraba ayer durante el acto inaugural de la feria Futurmoda que "hay fabricantes que pueden cerrar ante la dramática situación financiera de los bancos. No dan créditos. El año se está desarrollando según lo previsto y está resultando bastante mal para el sector", apuntó.
Sanchís realizaba estas declaraciones, aunque él mismo intentaba convencerse de que no "conviene vociferar la crisis, ya que quizás estamos asustando más de lo debido. Lo que hace treinta días era una desaceleración ahora se ha convertido en una crisis profunda. Esto es algo imposible", indicó en clara referencia a las valoraciones desde estamentos políticos.
En la coyuntura actual, y aunque las cifras de exportaciones del primer mes del año reflejaban un crecimiento del 2,97 por ciento en pares y del 9,33 por ciento en valor económico (pese a la espectacular caída de las ventas en el mercado de EE UU);, el presidente de la patronal autonómica del calzado (agrupa a las asociaciones de Elche, Elda, Villena y Vall d'Uxó); destacó como aspecto positivo el hecho de que "todavía seamos un sector eminentemente exportador y podemos vender en mercados y a economías que están funcionando bien, como es el caso de Asia, países del Este de Europa y del entorno de Rusia. La feria de Las Vegas, por ejemplo, empezó bien en lo que a pedidos se refiere, pero ha acabado muy mal en las confirmaciones de esos pedidos. El cambio del euro con el dólar está haciendo estragos", explicó.
Apoyos públicos
Los directivos de la FICCVAL celebraron ayer una reunión en IFA para analizar el plan de competitividad del calzado que depende de la Conselleria de Industria, los proyectos que se pueden o no apoyar, acciones a desarrollar, etc. José Sanchís apuntó que el empresario lo que necesita son ayudas directamente relacionadas con la actividad de fabricación y la comercial, por lo que situó por encima de otras las medidas de apoyo para ferias y eventos internacionales.
Por su parte, Manuel Román, presidente de la Asociación Española de Empresas de Componentes para el Calzado (AEC);, destacaba que "el sector está acusando la crisis del consumo y las repercusiones financieras. "No es una nueva crisis sectorial, sino de toda la economía, aunque la industria se ve especialmente afectada. En este sector siempre tenemos esperanzas, pero somos también conscientes de las limitaciones del mercado. Nosotros ante la crisis no nos queda otra opción que presentar novedades y dar un servicio rápido, moda y calidad y eso se puede encontrar aquí en la feria, en Futurmoda".