M. ALARCÓN / M. SABUCO
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uando pasen 15 minutos llamas a la Policía. No lo hagas antes porque sabemos dónde viven tus hijos", con estas amenazadoras palabras se despidieron ayer cerca de las cinco menos cuarto de la madrugada tres atracadores encapuchados que acababan de asaltar en la partida de Matola el chalé propiedad de Juan Mora, propietario del restaurante Matola, uno de los más conocidos del campo de Elche.
Según familiares del restaurador consultados por el periódico, los asaltantes amedrentaron al varón, de avanzada edad, dándole un par de bofetadas, aunque la simple presencia de los tres encapuchados dentro del dormitorio del matrimonio en plena madrugada y armados con un gran destornillador y un cinturón con una enorme hebilla, a modo de látigo, hubiera sido más que suficiente para vencer cualquier resistencia. Los asaltantes no utilizaron armas de fuego.
Juan Mora declinó ayer realizar cualquier comentario en relación con lo ocurrido después de pasar junto a su mujer por una revisión en el hospital de Elche. Posteriormente se desplazó a la Comisaría donde presentó denuncia por estos hechos. El matrimonio estaba muy afectado por lo sucedido ya que vive en el chalé toda la vida y nunca había tenido ningún incidente. De hecho, otros familiares y vecinos viven todo el año en las fincas colindantes y nadie oyó nada.
Alarma y perros
Según la reconstrucción de los hechos que ha logrado hacer este diario, los ladrones despertaron pasadas las cuatro y cuarto de la madrugada al restaurador cuando dormía junto a su mujer. En el chalé no había nadie más. La alarma, al parecer, estaba desconectada y los perros no les alertaron de la entrada de intrusos. Los tres atracadores tenían acento extranjero y uno era de color.
Los tres delincuentes, según todos los indicios, decidieron despertar al matrimonio porque no encontraban el dinero que suponían había en la vivienda y que era el principal móvil del asalto a la casa. Juan Mora bajó junto a ellos al salón y descubrió que todo estaba manga por hombro y que los ladrones habían ido a despertarlo después de rebuscar durante un largo rato sin encontrar nada de valor. El objetivo era la recaudación del restaurante, algo que los atracadores debían de conocer a la perfección porque no se marcharon hasta que no les dieron lo que les pedían. El empresario facilitó alrededor de diez mil euros, según los primeros datos.
Vehículo
Los ladrones intentaron huir llevándose como botín un potente vehículo propiedad del restaurador y de su esposa pero no lograron hacerlo ya que la puerta de apertura del chalé estaba averiada y sólo se abrió un metro, por lo cual tuvieron que desistir de apropiarse del turismo.
El restaurador no realizó llamada alguna tras marcharse los ladrones hasta que pasaron 15 minutos, tal y como le habían dicho. Lo primero que hizo fue avisar a un familiar que es policía y vive cerca de su casa. "Me han robado", le dijo. Eran las 4.45 horas y en cinco minutos llegaron varias patrullas al chalé. Ya era tarde. Los ladrones hacía rato que se habían marchado.
Reclaman retenes de la Policía en Matola y Las Bayas
El PP insistía ayer en la necesidad de que en la pedanía de Matola se instale un retén de Policía Local, una solicitud que la concejal Manuela Mora, residente en esta pedanía, viene solicitando desde hace meses ante la situación de inseguridad ciudadana que afirma vive la partida rural ilicitana. "Debe haber más presencia policial, porque aquí estamos en un sinvivir. Dicen que somos alarmistas, pero la situación requiere mayor presencia de la Policía", indicó la concejal.
Por su parte, la Asociación de Vecinos de Las Bayas-Asprillas ha denunciado seis robos de vehículos en lo que va de año en la pedanía, por lo que se ha reivindicado un retén de la Policía Local para que funcione la Policía de Barrio como efecto disuasor frente a los delincuentes.